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martes, 9 de enero de 2018

Mi mala pata

Hola!  Como dice el dicho "uno propone y Dios dispone" (¿es así).
Pues, al final no pude pasar la navidad sola como quería.  Me caí en la mañana del 24 de diciembre, rompiéndome la frente al chocar con el canto de la muralla de la cocina.  Robin estaba en Santiago y yo quedé tirada, un poco desorientada.  Cuando vi cómo corría la sangre me asusté.  Me vi el tajo en el espejo y era bastante feo.  Le mandé una foto a mi hermana que es enfermera y me dijo que tenía que ir a que me vieran, porque podría haber sufrido una conmoción cerebral. Tenía mareos, náuseas y me dolía y sangraba mucho.  Llamé a un matrimonio amigo que siempre me dice que cualquier cosa los llame y vinieron corriendo y me llevaron a la clínica, despertándome cada vez que me adormecía.  En la clínica me dieron prioridad en urgencias y pasé.  Seguía un poco desorientada y el médico me hizo pruebas neurológicas y me encontró muy débil, así que pidió un escáner que salió bien.  Me pusieron dos puntos y le dijeron a mis amigos que me vigilaran, que si dormía más de 4 horas en el día, o tenía mucho dolor de cabeza, o náuseas, vómitos, mareos, etc. me tenían que llevar de nuevo.
Menos mal que no fue así, pero mis amigos no me quisieron dejar sola, así que me llevaron a su casa.
Y pasé la navidad con ellos y su familia.  Fue muy agradable, ya conocía a toda la familia así que me sentí a gusto.
Y después, se me puso el ojo verde, morado, etc.  pero no fue mucho porque la herida sangró.
Le avisaron a Robin, pero cuando ya había pasado todo para no preocuparlo de más.
Y esa fue mi aventura navideña.

Cuando volvió Robin, nos fuimos a la parcela en Santiago a pasar el año nuevo con mi familia y volvimos ayer, porque yo quería quedarme para estar en el cumpleaños de mi madre, que cumplió 88 años el 6 de enero.
Por supuesto, nos juntamos con mi niña Susi.  Melissa vuelve el 24 de enero, ya que no le dan más visa para quedarse en Corea.  Se dio el gusto de ir unos días a Japón, que le encantó.

Así que ya estamos aquí, menos mal que nos recibió bien el clima, porque había llovido la semana pasada, y ahora hay sol, verano sureño, me encanta porque en Santiago hace un calor desesperante, y hay que pasarse en la piscina para poder capearlo.

Les muestro unas bolas para colgar en el árbol, que hizo mi hija personalizados.  Tuvo muchísimos pedidos, así es que trabajó mucho en diciembre.  Ahora está preparando partes de matrimonio, de bautizo, tarjetas de cumpleaños, etc., todo personalizado a gusto del cliente.  La veta de artista la lleva en las venas.

Y regalitos que me llegaron de Rusia, en un intercambio de dedales.  Me encantó todo lo que me llegó.

Y eso es todo por ahora, ya volveré con mis aventuras y desventuras.  Que estén muy bien y por supuesto que este año 2018 sea pleno para todos ustedes.
Un beso,
Maru









Un encuentro con mi hija Susi




La torta para mi madre, como estaba recién nacida, le pusimos el cero en la torta.








Los regalos de Rusia









viernes, 3 de noviembre de 2017

60 años

Hola a todos.  Por fin he vuelto.  Se me hicieron eternas las dos semanas que estuve en Santiago.  Ya echaba de menos mi casa.  Llegamos ayer y nos acompañó la lluvia casi todo el camino.  
Pero igual lo pasamos bien, Robin trabajó la semana y me fue a buscar para venirnos.  Pelusa estaba estresada pues donde mi hermana hay tres perritas, más los seis humanos.  No está acostumbrada, acá somos sólo nosotros tres.
El 28 de octubre celebramos los 60 años de matrimonio de mis papás.   Sí, ¡60 años! toda una vida.  Y se los celebramos en grande.   Y fue sorpresa, así que estaban felices.
Por supuesto también salí con mi hija Susi.  Melissa sigue en Corea del Sur.
Yo seguiré ordenando según el método Marie Kondo, tengo muchas ideas.  Además, restableceremos mi taller, la verdad es que ahora que estoy haciendo algunas cosas de nuevo, me hace falta.  Seguiré haciendo los regalos de navidad.
Y, bueno, les dejo un abrazo grande.  Estaremos comunicados.



Los tortolitos


Con todos sus nietos (menos Melissa)



Con mi madre



 Soplando las velas (atención del restaurante)


Y la rica torta (pastel)

Tonteando con los adornos navideños en una tienda




Y los ricos helados de rigor


Maru

sábado, 24 de junio de 2017

Y volví

Hola a todos.  Ayer llegué de Santiago.  Pasé mucho frío.  Uhhh, hace más frío que acá porque es un frío seco, en cambio aquí, a pesar de que llueve casi todo el año, es húmedo pues estamos cerca de la costa.
Pero lo pasé bien, vi a mis papás, a mi hija Susi, a mi hermana, cuñado y sobrinos.  Estuve en la parcela el primer fin de semana con mi hermana y mi cuñado.  Por supuesto, comimos rico y un traguito para pasar el frío (siempre hay una excusa).
Les dejo fotitos.

Un rico licor de banana con una buena porción de pie de limón, hecho por mi hermana


El pie de limón antes de ser devorado




Ésta fue la torta del cumpleaños de Robin, con fanshop (cerveza con Fanta)



Comiendo fuera



Chiquita, la hija perruna de mis papás


Mi Pelusa hermosa, en su pose favorita (¿se creerá loro?) 


Descubrimiento

Llegaron a Chile los cosméticos INGLOT, geniales pues son los únicos 100% libres de crueldad animal.  Son polacos.  Me compré un delineador de ojos.




Y capítulo aparte, no sé si conocen la cúrcuma.  Es un súperalimento.  Maravillosa para las inflamaciones, las enfermedades reumáticas, la fibromialgia, artritis, etc.
Formas de consumirla:
En polvo:  se le echa a todas las comidas.  O en infusiones, 3 veces al día.
En raíz:  rallar en el té, junto con jengibre rallado, limón rallado (que esté congelado), cuesco de palta (aguacate) rallado. Incluso se puede rallar un poco en las ensaladas y en las comidas si no se tiene en polvo.
Muy recomendable.



Hace un tiempo les hablé de un posible cambio que se venía; bueno, se produjo.  Robin cambió de trabajo, está en una Hidroeléctrica en el Alto del Maipo, en la cordillera de Santiago.  Mejores condiciones de trabajo, muchos beneficios, mejor sueldo, y turnos 7/7, o sea, trabaja 7 días y descansa 7. Así que estoy una semana sola hasta que él llega y está una semana y se va de nuevo. Para mí no ha sido un cambio negativo, como soy ermitaña, no me importa estar sola una semana.  Me acompaña Pelusa, y se pasa rápido el tiempo.  Me dedico a dormir, leer y ver Netflix (la vida del oso, jaja)

Y con esa noticia, me despido hasta la próxima.  Cúidense mucho.
Maru