martes, 17 de septiembre de 2019

Parece...

Parece que no paro de darles malas noticias.  Desaparecí del blog porque a mi hija Melissa le detectaron un cáncer uterino, y bueno, se imaginarán.  He estado viajando seguido a Santiago, acompañándola a médicos, exámenes, etc.
No sabemos si está localizado sólo ahí.  Le harán un TAC para saberlo.  El médico dice que lo detectaron a tiempo, por lo que lo más probable es que esté localizado y encapsulado sólo ahí.
Estamos esperando cirugía, lo malo es que son las Fiestas Patrias y aquí se celebra casi todo el mes, así que tendremos que esperar a fin de mes o principios de octubre.
Ya sé que muchas mujeres lo han tenido, y que han salido adelante, a raíz de esto, me han contado muchas historias, buenas y malas.   Pero ¿saben?  no me sirven.  Me sirve que mi hija esté bien.  Un poco egoísta quizás, pero es así.

Ya les iré contando, ahora mi corazón de madre está encogido a su mínima expresión.

Saludos a todos
Maru

lunes, 8 de julio de 2019

Hola otra vez

¿Cómo están?  espero que todos bien.  Por aquí con un rudo invierno, mucha lluvia y frío.
Pero bien acompañada porque ya se vino mi hija Susi a vivir al otro departamento, que está en el edificio de al lado.  Así que feliz.   Y mi yerno es colombiano y me hace patacones, arepas y un montón de cosas ricas, ya le tengo que decir que pare porque voy a ponerme redonda.

No he hecho mucho, incluso todavía me quedan algunas cosas que ordenar.   Y la idea con Susi es hacer cosas para vender en la gran feria de navidad a fin de año,  pero tenemos que empezar ya, así que a ponerse las pilas.   Ellos todavía no trabajan, porque él está con licencia médicas y se las están pagando, la idea es que lo despidan para que le paguen la indemnización,  pero no quieren, así que sigue enviando licencias, no sé hasta cuándo.   Así se hacen las cosas aquí, todo con su maña, es una lástima, pero es la única manera.

En fin, no mucho que contar, tampoco he escrito, me he dedicado a ver series; acabo de ver Los últimos Zares, sobre Nicolás II de Rusia, es una serie docu, en Netflix y está muy bien.   Tengo muchas series pendientes de ver, así que tengo que ordenarme para no quedarme pegada. 

Les saludo a todos, y a ver si tengo algo más entretenido que contarles para la próxima.
Gracias por sus condolencias por Pablo, ya estamos más tranquilos.

Un abrazo a todos.
Maru

miércoles, 19 de junio de 2019

Y sucedió

Hola a todos.  Sucedió lo que esperábamos y el viernes, Pablo nos dejó.   Sabíamos que era lo mejor, pero igual duele, sobre todo a su mamá que se queda sola.   Era hijo único.
Pero en fin, supongo que era lo que tenía que pasar y ahora a seguir adelante.

Espero que ustedes estén todos bien y disfrutando del calor los del otro lado del charco.

Acá mucho viento, frío y lluvia.

Nosotros todavía ordenando después de la mudanza, no dejan de aparecer cosas, y todavía quedan en el otro departamento.  Mi hija no halla la hora de que las traigamos, jajaja.  Ellos de a poquito armando su nidito de amor.  Y todos contentos.

Les dejo unas fotos aéreas de Santiago en otoño, se ve precioso, aunque cuando no llueve la contaminación se adueña de la ciudad.









Me despido hasta la otra.
Maru





lunes, 10 de junio de 2019

Otra vez




Hola amigos.  Vengo triste.  La tragedia nuevamente azota a mi familia.
Tengo un sobrino que tuvo un accidente cerebral y se desplomó en la calle, a tres minutos de su casa, no saben si le reventó un aneurisma, le dio un síncope cardíaco u otra cosa.  Lo operaron de urgencia y encontraron un desastre en su cerebro.
Y está en la UCI sin esperanza.  Sólo su corazón lo mantiene vivo, pero los doctores dicen que no se recuperará.  Tiene muerte cerebral y se va deteriorando cada día.

Sólo estamos estamos esperando.  Estamos muy tristes.  En cuatro años, dos sobrinos se han enfrentado a la muerte.  Consuelito partió, Pablo, queremos pensar que se recuperará, pero no podemos tapar con un dedo el sol.
Sólo pedimos que si se va, lo haga en paz y no sufra.  

Esto me hace pensar en lo efímera  que es la vida.  En lo importante que es vivir el aquí y el ahora, en que no debemos ser mezquinos con nuestro amor; hay que decirlo, manifestarlo, probarlo día a día.  Y vivir a concho, como si fuera el último día, porque la única certeza que tenemos al nacer, es que algún día moriremos.

No quiero ponerme trágica, que sea lo que la vida, el universo, dios, la energía o como quieran llamarlo, lo llene de luz y ejerza su poder.

Abrazos
Maru

viernes, 31 de mayo de 2019

Mudanza






¡Hola a todos!  Espero que estén todos muy bien.
Bueno, como dice el título, nos estamos cambiando de departamento.  Y ya se imaginarán el caos.
Y más encima no ha parado de llover.  Lo bueno es que nos mudamos al edificio de al lado.
No sé si les conté que mi hija menor, Susana, se viene a vivir a Valdivia con su pareja, y le alquilaremos este departamento.  La tendré cerquita y eso me pone muy contenta.
Por eso paso rapidito para saludarlos y decirles que no los olvido y espero que no me olviden.
Un besote grande a cada uno.
Maru

jueves, 9 de mayo de 2019

Vengo contenta

Hola! ¿cómo están? Como dice el título vengo contenta después de semanas de tribulaciones e inciertas.

Bueno, les cuento.

Hace un mes más o menos me salieron unas cosas raras en las piernas, estómago y brazos.  Era como cuando uno se insola y se le empieza a caer la piel quemada, sólo que esto era rojo y raro.
Fui al médico que me ve siempre y no le gustó mucho lo que vio y ahí empezó la romería de exámenes.  Pero no me dio indicio de qué podía ser.  Ahora sé por qué.

Incluso tuve que ir a Santiago a hacerme algunos exámenes bien complejos.  
Bueno, en resumen, lo que tenía era indicador de Lupus.  Estas escaras disminuyeron y desaparecieron después de un tiempo tomando un medicamento.

Y.....    aunque tengo una predisposición al Lupus, que se podría desarrollar en algún momento, el tema es que AHORA NO LO TENGO.

Y no saben lo feliz que estoy, porque Fibromialgia y Lupus no es muy buena mezcla.

No sé qué pasará a futuro, tal vez tengo un  cheque a fecha, pero no importa, HOY no lo tengo y con eso me basta.  

Es para celebrar ¿no creen?

Les dejo un abrazo a todos, gracias por su paciencia conmigo, jajaja.  Ya vendrán post más divertidos.
Maru

lunes, 29 de abril de 2019

Aquí estoy

Hola amigos, ha pasado bastante tiempo.   Han pasado muchas cosas, no malas, pero que me han tenido en un estrés constante.  Espero ya llegue el día en que pueda estar más tranquila.

Estuve en Santiago, con mi familia, hijas, en la parcela, fue agradable, aunque se me hizo largo.  Ya quería venirme a casa, como siempre me pasa.

No voy a poner fotos, sólo quería saludarlos y pedirles buenas vibras, las necesito.
Pronto les escribiré de nuevo.

Un abrazo,
Maru

viernes, 29 de marzo de 2019

¡Aquí vengo!

Hola, prepárense porque traigo muchas fotos.
Primero decirles que el viaje estuvo espectacular.  Nos fuimos de aquí a Los Ángeles a buscar a mi cuñada y concuñado.  Al otro día tempranito partimos a La Serena.  Paramos a almorzar en la playa de Los Vilos y se me ocurrió comer piures, que me encantan.  Me enfermé, parece que no estaban muy frescos, o estaban congelados, no sé, pero esa noche casi me muero.  Bueno, llegamos a La Serena, buscamos alojamiento y encontramos una cabaña hermosa con vista al mar y con una terraza donde reunirse a tomar una copa.
De ahí recorrimos La Serena y Coquimbo que está al lado.  Yo lo que más quería era ir al Valle del Elqui, cuna de Gabriela Mistral y donde están las mejores destilerías de pisco.
Realmente hermoso, a mi cuñada y a Robin no les interesaba tanto (incultos ellos, jajaja) pero ante la presión, fueron igual.  Lindo el museo, muestran dónde vivía, había muebles y enseres.  También muchas fotos de sus libros, sus escritos, etc.  Realmente bello.
Ese día tuve que comer puro arroz, buaaahhh.
Después fuimos al embalse Puclaro, que abastece de agua a todo el valle, pues la zona es bastante desértica.   Las vistas son muy bellas, pero el viento nos llevaba.
Por supuesto en la noche íbamos a cenar a algún lugar rico, y en uno de ellos, nos encontramos con una tuna y nos sacaron a bailar a mi cuñada y a mí, así que a hacerle empeño.
Las tunas, además de una deliciosa fruta, son un grupo de universitarios que se dedican a tocar instrumentos y cantar, vestidos como en la época medieval.  Cuenta la historia que estos grupos entretenían a las cortes en los palacios de reyes y aristocráticos.
Al otro día nos fuimos a Coquimbo, almorzamos y nos embarcamos en un Catamarán; nos dio una gran vuelta por la bahía, pasando por islas de rocas donde habían lobos de mar y pelícanos.
Y, ¡oh sorpresa!  había una pirata que nos amenazaba a cada rato con tirarnos al mar, jajaja, fue muy simpático, cantaba, hacía de guía turística, las hacía todas.
Después, al otro día, nos fuimos  a  Olmué, un pueblito al interior, muy caluroso, almorzamos en un restaurante muy recomendado en la tele,  y partimos a Valparaíso, puerto principal.  Encontramos un hotel en los cerros, muy bonito, con una vista lejana al mar, pero hermoso, ahí paseamos un poco y al otro día nos fuimos.  Pasamos a almorzar a Linares y nos fuimos de vuelta a Los Ángeles y al otro día tempranito nos vinimos Robin y yo a Valdivia.
Como ven, fue un lindo paseo, la compañía fantástica y ya con planes de otros viajes, ahora hacia el sur.

Lo otro es que por fin firmamos la escritura del otro departamento, así que luego nos tocará la mudanza (Dios me ampare) .   Éste lo vamos a arrendar y así se pagará solo.  Así que contentos, ya que salió largo el trámite, casi un año.

¿Y qué más contarles? que nos vamos a Santiago para Semana Santa.  Hace tiempo que no veo a mis padres ni a mis hijas.

Y ya, no los aburro más.  Y les dejo las mil fotos de rigor.




El embalse Puclaro en La Serena



Una fruta típica de la zona, copao,  no me gustó mucho, es parecida al kiwi, ácida, la sirven con una cucharita y azúcar o endulzante.


 

Vista del valle del embalse


El faro de La Serena


Coquimbo, la cruz del milenio, construida en el año 2000



Aquí estamos en uno de los brazos de la cruz.  Esta cruz es más alta que el Corcovado de Brasil.



El museo de Gabriela Mistral



La cama donde dormía




La famosa tuna


Una pequeña botella para el camino jajaja



La cena con la tuna de fondo, antes de que nos sacaran a bailar.



Recorrido por las destilerías de pisco




Con un maqui sour, regalo para una amiga




El viaje en el barco pirata.


La pirata

Logramos doblegarla




Valparaíso, vista del puerto desde el hotel.  En Valparaíso todo son cerros, hay ascensores y escaleras por todos lados.  Nosotros subimos un par de escaleras y quedamos plop con mi cuñada.



Con Pablo Neruda en el hotel


Con Gabriela Mistral



El árbol del dinero.  Los turistas dejan billetes.  Se ve lindo.  Es un pub


La plaza Sotomayor, en homenaje a las glorias navales (cuáles? no sé, jajaja)


En el puerto se trabaja 24 horas cargando y descargando containers





Y eso sería, espero no haberlos aburrido.  Ya quiero viajar de nuevo!  me encanta.
Les dejo un abrazo a cada uno.
Maru







lunes, 18 de marzo de 2019

¡Y lo hice de nuevo!

¡Sí!  Cumplí otro año el 7.  Cada año pasa más y más rápido o así me parece.
Celebré dos veces.  Una con mi prima y mi sobrina el mismo día, y después el sábado con los amigos, lo pasamos bien, nos dio por cantar y  teníamos todo un concierto hasta las 6 de la mañana, menos mal que las paredes son gruesas, así que ningún vecino se quejó. 

Mi salud ha estado bastante bien, espero que siga así, ahora que ya se acaba el verano y vienen los fríos y la humedad.  

El jueves nos vamos a unas mini vacaciones a La Serena, al norte, con un clima agradable y muuuuchos mariscos, ñam ñam, ya se me hace agua la boca.

Les dejo fotos de las dos tortas.

Torta de hojas


Aquí la otra, y yo con mi amigo Andy, y Robin espiando detrás, jajaja.


También tuvimos la visita de un amigo de Robin del trabajo con su esposa, y lo pasamos muy bien.






Como ven, estoy muuuuy gorda, no hay caso, con lo golosa que soy...





El viernes 8 me sacaron ¡23 lunares!, en cara, cuello y espalda.  Fueron 23 pinchazos para la anestesia, ufff, pero ya pasó, y ahora con crema regeneradora para que no queden cicatrices ¡ojalá!  No quiero ni marcas ni cicatrices.

Y bueno, me despido hasta la otra.  Vendré a la vuelta y les traeré impresiones de mi mini viaje y por supuesto, fotitos.
Un abrazo a todos, gracias por estar ahí.
Maru

viernes, 22 de febrero de 2019

INDIFERENCIA

Me urgía encontrar trabajo.  No era fácil, joven, pero poca experiencia.  Había trabajado aquí y allá y hubo largos períodos de cesantía.
Al fin conseguí una entrevista en un prestigioso estudio de arquitectos.  Preparé mis bocetos, planos y mi poca experiencia en una ordenada carpeta.  Según yo, no debería irme mal, pues no pedían experiencia previa.  Era un estudio joven, aunque en poco tiempo se había hecho un nombre en el mundo de la arquitectura.
El día llegó y yo, con mi mejor traje, llegué diez minutos antes.  Pasados veinte minutos, la secretaria me hizo pasar a una oficina.  Abrió tan rápido la puerta que no alcancé a leer el nombre en la placa.  Sentada a un escritorio estaba una mujer joven, parecía más joven que yo.  Estaba mirando mi currículum y apenas levantó la vista para indicarme una silla donde sentarme.
No me sentí muy cómodo, algo me decía que no me iría bien.  Sin levantar la mirada me resumió el trabajo del estudio y lo que se esperaba del candidato al que contrataran. Le tendí mi flamante carpeta y la miró pero no la abrió, la dejó a un lado y puso mi currículum encima.
Siguió viendo unos papeles y de repente se dio cuenta de que yo seguía ahí;  me dijo que estaban entrevistando a otras personas y que me avisarían en caso de sí o de no.  Y sin más palabras, me despidió al tomar el teléfono.
Me fui algo frustrado, no me hizo ninguna pregunta, en realidad, casi no me miró.  ¿Cómo elegiría a  la persona para el puesto?
En fin, con el ánimo por el suelo, me fui con la sensación de haber perdido otra batalla.
Di un par de vueltas para calmarme, y decidí almorzar en un café restaurante pequeño que encontré después de caminar un tramo.
Entré y me senté al fondo, no quería encontrarme con nadie conocido, quería ser invisible en ese momento.  Además, desde allí podía entretenerme mirando a los comensales .  Era hora de colación, así que empezaron a llegar grupitos a sentarse en diferentes partes.  Y entonces la vi; la mujer que me había entrevistado.  Entró conversando y riendo con tres compañeros.
Tomaron asiento en una mesa cercana.  Me vio, estoy seguro, un segundo su mirada se detuvo en mí y siguió hablando con sus compañeros mientras tomaba asiento.  Quedó a mi vista, pero en ningún momento miró hacia donde estaba yo.
Me sentí mal, no sabía por qué.  Había estado en la oficina de esa mujer por lo menos diez minutos y era como si nunca me hubiera visto.
Recordé que casi no me miró, que nunca pronunció mi nombre, ni tampoco se presentó.
Y ahí estaba, compartiendo un ameno almuerzo con sus colegas, hablando y riendo como se hace con los conocidos.
Y ahí lo supe .  Lo que me había frustrado y me había hecho poner hasta mal genio. 
Su indiferencia.  Sí, esa indiferencia con la que me trató toda la entrevista e incluso ahora.
Eso definitivamente echó a perder mi día.  
Nunca supe quién era realmente, pues a los pocos días recibí un correo diciéndome que no había sido elegido.  Otra frustración.  
No dejo de pensar qué hubiera pasado si me hubieran dado el trabajo y tuviera que verla todos los días.
¿Me vería? ¿Se aprendería mi nombre? ¿Tendría que trabajar con ella?  
En fin, me quedé sin respuestas; sólo con su indiferencia y sin trabajo.
Maru
Febrero 2019



jueves, 14 de febrero de 2019

Las berenjenas y yo

Hola!  ¿les ha pasado que se niegan a probar algo porque "sienten" que no les va a gustar?  Bueno, a mí me ha pasado, primero con las lentejas, no las podía ver, pero cuando niña me dejaban toda la tarde con mi plato hasta que me las comía, cosa que raramente hacía, con el castigo correspondiente.

No recuerdo que en mi casa se haya hecho berenjenas.
Pero nunca me interesé por ellas, porque había escuchado que eran amargas, etc.  Y recién este año tomé la decisión de probarlas  ¡y me enamoré!  me encantaron.  Así que ahora son uno de mis platos favoritos.  Las salteo en una sartén, le pongo champiñones, sal, aliños y al final dos huevos, revuelvo todo y ¡voila! un almuerzo sano y nutritivo.   

Lo de las lentejas fue muy raro, yo estaba embarazada de mi hija mayor, Melissa, y me dio por comer lentejas, cosa que nunca había hecho de buenas ganas.  Lo más raro es que les echaba el jugo de un limón, y me parecía la cosa más rica del mundo.  Ahora no soportaría comerlas así, pero desde esa fecha, las como con gusto.

Cosas raras que pasan.  Lo que sí nunca he podido pasar, es el zapallo amarillo,  no, no hay caso, siempre lo dejo a un lado, eso no ha cambiado ni con los embarazos ni la edad.  

En fin, ¿qué manías tienen Uds. con la comida?  La verdad es que yo tengo muchas.   

¡Feliz día del Amor y la Amistad!  Los quiero mucho y espero que nos leamos mucho tiempo más.

Un beso.
Maru













domingo, 3 de febrero de 2019

¡ANIVERSARIO!





Síiiiiii, mi blog cumple 12 años, ya no es mi bebé, ya está a punto de entrar en la aborrescencia.  ¿Cambiará? ¿Me querrá todavía? o pensará que lleno sus hojas prístinas de tonteras sin importancia.  Quién sabe.

Han pasado tantas cosas en estos años, me enfermé, me compré un departamento, perdí mi trabajo (gracias a Dios nunca más trabajé), me pensionaron, me trasladé de ciudad y hasta ¡me casé!  algo que no hubiera imaginado en mis más locos sueños.

Agradezco a los que todavía me siguen, por supuesto, la audiencia ha cambiado, muchas amigas y amigos ya no pasan por aquí, muchos cerraron sus blogs hace mucho tiempo.  No voy a negar que a veces me dan ganas.  Cuando veo en otros blogs, 40, 50 o más comentarios, y el mío no llega a los 5 la mayor parte de las veces, me dan ganas de olvidarme y dejarlo, porque a veces tampoco se me ocurre qué escribir.  Pero no me voy a rendir, me gusta tenerlo, me gusta escribir, no importa cuántos me lean.  Lo raro, es que veo las estadísticas y veo que me lee mucha gente que no comenta.   Por ejemplo, mi anterior post, el del terremoto, lo  leyeron 34 personas.  Y por esas personas, mis amigos anónimos, seguiré con mi blog.

Les reproduzco mi primer post, ese que escribí un 3 de febrero por allá por el 2007.

Les dejo mis cariños y mis agradecimientos eternos.
Maru




Hola. Tengo fama de ser buena para escribir. Y ahora que tengo todo este espacio en blanco para hacerlo, no sé qué escribir. Así son las cosas.
De momento la vida no me tiene muy contenta, será que no me ha dado mucha tregua últimamente y aunque trato de estar optimista, calmada y serena, es harto difícil cuando ves que una parte de tu vida se desmorona a tu alrededor y poco puedes hacer.
Pero bueno, de todo hay que aprender, y seguiré adelante con mi vida, sea que me traiga cosas buenas o no tanto, seguiré siendo yo y ustedes tendrán que seguir soportándome, jiji.
Espero que este blog no sea tan serio como yo, y que lo disfruten y a ver si comentan en buena onda alguna vez.
Un saludo para todos los que están ahí asomados a la ventana.
Maru

miércoles, 23 de enero de 2019

El número uno del año

Hola a todos...

Como Chile es Chile, empezamos el año con un terremoto en la cuarta región.  Lejos de donde yo vivo.  Pero murieron dos personas y hubo muchos daños y alerta de tsunami.  

 Fue 6,7 en la escala Richter, y 8 en la escala de Mercali, que mide la intensidad sentida por las personas.

Parece que va a ser un año movidito.   Espero que no haya más desgracias humanas.

Les dejo fotos y me despido.

Maru













miércoles, 9 de enero de 2019

Lola

Lola siempre quiso ser cantante. No actriz, cantante.  No cantaba mal, había ganado concursos en el colegio, Universidad,  festivales, etc.
A veces cantaba en la noche en algunos pubs.
Lola soñaba con grandes escenarios, luces, cámaras y mucha gente aplaudiéndo y cantando con ella.  Pero su problema era que tenía pánico escénico.  Algo que no lograba superar.
Su familia no quería desilusionarla ni cortarle las alas; pero le decían que tenía que estudiar, que tenía que asegurarse la vida y seguir persiguiendo su sueño.
Lola iba a conciertos de artistas locales, se sabía todas sus canciones.
En su casa, tomaba su guitarra y se imaginaba cantando frente a un público que sólo ella veía.
Un día, llegó una gran artista internacional, y, por supuesto, ella fue a su concierto.  Había miles de personas.  Ella se sabía todas sus canciones.
Le gustaban mucho sus canciones, sobre todo el coro.
Era un tipo joven.  Hacía el coro somo solista, y su voz era tan linda, diáfana, pura, que Lola quedaba hipnotizada.
Un vuelco hizo saltar su corazón.  Y se le iluminó la ampolleta.
¿Por qué no intentaba ser corista de algún artista conocido?
Podría cantar en grandes escenarios sin acaparar toda la atención.  Y la maquinaria empezó a trabajar.  Grabó canciones de demo.  Fue a todas las casas disqueras.  Muchos fracasos, algunos aciertos.  Se comunicó con los representantes de varios artistas nacionales.  No le fue muy bien, pero no se rindió.
Se buscó trabajo en pubs, cantando los fines de semana en diferentes locales.  
Pero su sueño era mucho más grande.  Ahora tenía la convicción de que le iría bien, de que algún día estaría detrás de algún gran artista, y, ¿quién sabe?
Algún día aquella gran artista podría ser ella.


Ojalá les guste.  
Cariños a todos
Maru

viernes, 21 de diciembre de 2018

Una pena de observación

Hola a todos

Hoy les dejo la reseña del último libro que he leído, el cual me hizo reflexionar en cuánto se sufre al perder a tu compañero/a de vida, al que te entregaste en cuerpo y alma.  Sin duda un libro que es un grito de dolor. 

En 1952, la poetisa norteamericana Helne Joy Davidson Gresham, católica, divorciada y comunista, apareció en la vida del cincuentón Clive Staples Lewis, católico, soltero y eminente hombre de letras británico, que ejercía en aquel entonces su magisterio en Oxford.  Helen- H., como se la denomina en el libro- sentía desde hacía tiempo una profunda admiración por Lewis, al que hasta ese momento sólo conocía a través de sus obras y de un escaso intercambio epistolar.  Del encuentro personal surgió el amor, al que el ya maduro escritor se entregó con entusiasmo. Pero la dicha duró poco: Helen enfermó de cáncer y murió, dejando a Lewis sumido en el dolor. El presente libro, excelentemente traducido por Carmen Martín Gaite, es el fruto de ese dolor. C. S Lewis reflexiona sobre su desdicha, sobre la pérdida del ser amado, y que se confronta con Dios, con su aparente ausencia y con la que parece ser su verdadera naturaleza. El vacío, la soledad, la impotencia, el recuerdo, el amor, la fe, la esperanza, la búsqueda de un sentido a tanto sufrimiento, los lugares aún impregnados del ser amado irremisiblemente perdido son el punto de partida de este intenso y emotivo libro, que es un valiente enfrentamiento con lo más íntimo y recóndito de nuestros sentimientos, de nuestro yo enfrentado a la tragedia, con el aparente sinsentido que gobierna la vida de los seres humanos, con la enigmática voluntad divina y con la trascendencia y fuerza redentora del amor. En Una pena en observación C. S. Lewis aborda la etapa de su vida que reconstruye la espléndida película de Richard Attenborough Tierras de penumbra, protagonizada por Anthony Hopkins magistral en el papel del maduro escritor, y por Debra Winger como su esposa.



Aprovecho de desearles a todos una feliz Navidad, que la pasen en familia (yo la pasaré sola, por deseo propio), y que no se vuelvan locos comprando, mejor regalen AMOR, que es lo más importante.  
Mucha paz, salud y lo mejor para el nuevo año que se inicia dentro de poco.
Saludos

martes, 4 de diciembre de 2018

Oscuridad

Una ciudad no se hace en un día.  Pero sí se puede destruir en un día.  Basta un incendio, una lluvia persistente y torrencial junto con una salida de río.

Tal vez un apagón.  Millones de personas sin luz, sin Internet, sin comunicación, sin teléfonos ni celulares.  Sin televisión.  Tal vez eso sería lo que destruiría la ciudad.  

El hombre, desprovisto de sus más grandes adicciones, se convertiría en un ser maligno, saldría en las sombras a mitigar su ira.  Destruiría todo a su paso, robaría, saquearía, violaría, cobraría venganza por los agravios que hubo sufrido, verdaderos o imaginarios.

Las familias tendrían que hablarse, y saldrían a la superficie la ira, la rabia, la incomprensión, los celos, los temores y los más oscuros pensamientos, y, así, también el pilar de la vida se destruiría.

¿Y qué vendría después?  No lo sé y no lo quiero saber.


sábado, 17 de noviembre de 2018

Perú

Hola a todos ¿cómo están?  nosotros aquí bien, el domingo pasado llegamos de Perú.  Maravilloso país, pero con una desigualdad demasiado marcada. Ésta existe en todos los países, ya lo sé, pero allí es muy marcada.  Nosotros estábamos en el barrio Miraflores, que es el de la clase alta, y salíamos de allí y era otro mundo.
La comida qué les digo, yo comí ceviche todos los días, creo que sólo dos veces comí otra cosa.
En fin, una experiencia maravillosa, y que una vez más me convence de que viajar es lo mejor de la vida (junto con  comer y dormir).
Les dejo fotos, que  dicen más que las palabras.


El viaje de ida


Nuestro primer amigo en Perú (el taxista que nos esperaba)


Los maravillosos ceviches


 


 Leche de tigre (es el jugo del ceviche), muy rico

La famosa y exquisita chicha morada, hecha con el choclo morado o negro


El camote dulce, me encanta, lo ponen en los ceviches, y nosotras siempre pedíamos un plato aparte.




Esto es inusual.  Un restaurante que tiene los pescados en un mostrador, con hielo.  Vas y eliges uno (cada uno tiene un precio).  Y te lo preparan de tres formas:  caldo, ceviche y lo que queda del pescado, frito, aunque no estoy muy segura.  Y te lo sirven con cabeza y todo.  La comida en general es bastante picante para nosotros, que no somos muy asiduos al ají, o por lo menos no tanto.

  
  

 De aperitivo, ponen este "pan", que es harina, agua y sal, se estira y se fríe.  Es muy rica.  Y como ven, nos dieron una pechera de papel para no mancharnos.



Tuve un encuentro con mis amigas peruanas (las arañitas) y me sentí muy acogida y feliz.


Y recibí esta preciosa muñeca, una copia de mí, jajaja, de mi querida amiga Leny Virgo



Fuimos con Ángela y Patty a una feria de manualidades donde me volví loca con todas las cosas para scrapbook que había.  Mi tarjeta de crédito hizo aparición.  Me lo hubiera comprado todo, pero tendría que haber comprado dos maletas más y sólo podíamos llevar dos más el equipaje de mano.  






En el Parque del Amor, precioso,, con una hermosa vista a la playa, la que se ve muy abajo de este parque.
Payaseando, y al final creo que salió una buena foto.



Los famosos candados de los enamorados


Enorme escultura ad hoc


Las vistas de la playa




Y salimos a descubrir lugares fuera de Lima y nos encontramos con esta linda playa














El centro histórico de Lima, la Catedral lamentablemente estaba cerrada





Robin, mi cuñado Luis, mi hermana Marta y yo


Helado frito, que de frito nada, lo preparan a tu vista y después eliges qué quieres ponerle encima.


Lo que me traje.  Turrón, que no es lo que nosotros conocemos, ese duro con maní, éste era diferente, como gallega molida con dulce de leche y otras cosas.  Rico.


Habas deshidratadas (me encantan)


Manjar norteño, que tiene dulce de leche, y otras cosas que no distingo


Pasta de chocolate para taza (con leche o café)


Un chocolate que no he probado, pero mi hermana me dijo que era un poco grasoso


Y me traje muchos sobres para hacer mazamorra morada, exquisita.  Y unos chocolates.

Los toros son símbolo de protección y bendiciones en Perú, según el color, es la bendición.  Rojo para el amor, amarillo para el dinero, azul para la salud, etc.


Dos personas inteligentes, jajajaja


Una hermosa exposición de orquídeas




Encontré un cascanueces.  Siempre había querido uno, y lo encontré mucho más barato que en Chile


Y, por supuesto, dedales para mi colección y para intercambiar




Un maravilloso espectáculo de aguas luminosas, muy famoso en Lima





Fuimos al Mercado Central y había muchas frutas y verduras maravillosas




 

 

 


Estos plátanos tienen el tamaño perfecto, son chiquitos.


Y también muchas carnes y mariscos (a las carnes no quise sacarles foto, no era un muy bonito espectáculo)

 

 


Y como todo termina, iniciamos el viaje a casa.

 



 








Y bueno, la visita a Perú se acabó.  Espero hayan conocido un poco más de este hermoso país.

Les deseo lo mejor de lo mejor para todos.
Un beso
Maru