martes, 29 de mayo de 2018

Aquí estoy

¡Hola a todos! espero que estén muy bien.  Aquí ya con mucha lluvia y viento.  No tanto frío, ya que hay mucha humedad.
He estado un poco apática, sin ganas de muchas cosas... he visto varias series, he leído muy poco y no he producido casi nada, sólo una tarjeta.






Y mucho material que intervenir






Y una pregunta:

Un pez y un ave pueden enamorarse, pero... 

¿dònde construiràn su nido?

Me despido por esta semana, sean felices.  Un abrazo a todos.
Maru


lunes, 7 de mayo de 2018

Sólo de floja

Hola... me he colgado de unas series y he estado como energúmena viéndolas.  The good wife, La casa de papel, ahora Merlí.  Pero agarrada agarrada, eso de acostarme a las tantas.  Y por supuesto, diciendo "último capítulo" y así me dan las 3, las 4 y las 5 incluso.

Bueno, he estado haciendo unas cositas también, no todo es vicio.  

Mañana llega mi hija Melissa, sólo la veré un día porque está recorriendo la zona sur por trabajo, pero algo es algo.

El otoño está en apogeo aquí, mucha lluvia, viento y a veces mucho frío.

Besos, los quiero a todos
Maru











lunes, 16 de abril de 2018

Y llegaron los extraterrestres


Era un día normal, con mucho sol, cosa extraña por aquí, y fui a dar un paseo con mi perrita Pelusa, para que jugara un poco.
Fuimos a una plaza cercana recién hecha, linda, mucho pasto verde, bancos para sentarse, etc.
Pelusa jugaba ajena a su dueña que trataba de esquivar el sol.   
Y de repente, algo pasó.   Algo extraño, pero lo más extraño, es que al parecer sólo yo lo vi.
Una nave nodriza apareció sobre mi cabeza, enorme, como son las naves nodrizas.  No, no salieron mininaves bombardeando al mundo ni nada.  Había mucha gente circulando porque era día de feria, pero nadie se percató de que yo estaba siendo visitada por una nave.  Estaba recuperándome del asombro (cerrando la boca, en realidad) cuando se abre una puerta y empiezan a salir unos ¿humanoides? pequeños, cabeza grande y ojos enormes.  Por supuesto yo me resistía a creer.  Pensé que había tropezado y caído y estaba inconsciente, que las luces blancas que veía eran del pasillo del hospital, pero no, de repente una voz muy de barítono me preguntó si quiero irme con ellos.  ¿Admiten animales? pregunté.  NO, no puede ir, dijo volviéndose hacia Pelusa.   Entonces no, gracias, dije.  Lo extraño es que no estaba asustada, veía a la gente pasar como si nada, era mi pequeño universo el que estaba siendo invadido y nadie notaba nada.   No insistió, sólo me preguntó si me podía sacar una foto para justificar su venida a este mundo.  ¡Claro!  qué mal haría una foto.  Tal vez allá de donde vengan también tienen revistas de papel couché, o facebook, o alguna parte donde me haría famosa como la terrícola que no quiso ir con ellos.
Me puse en pose, no puedo decir la mejor pose porque no tengo mejor  pose, pero igual me cegó su flash.   ¿Puedo tener una copia de la foto? pregunté (no todos los días te saca una foto un extraterrestre).  En tu casa estará cuando llegues me dijo.  ¿Allanamiento de morada?  en fin, lo dejé pasar, no creo que quisieran robar algo en mi casa, nada valioso hay allí. 
Y así, sin despedirse, subió por el aire y entró en la nave nodriza que como una estrella fugaz desapareció en el aire.   
Fui apurada a casa, llevando a Pelusa en brazos, no fuera que volvieran a buscarme y la dejaran sola, y cuando llegué no había cerradura forzada, todo estaba igual, salvo... sobre la mesa estaba la foto que me tomó el extraterrestre con una nota:  "Bienvenida al universo Kaliyi ".


Saludos
Maru

martes, 27 de marzo de 2018

Y nadie más que tú

Vi una película (un dramón romántico, pero bonito) que comienza con una monitora o profesora con un grupo de niños en un acuario.  Les habla de las diferentes formas de vivir y de aparearse.  Y les dice que hay un pez monógamo y parásito donde el macho muerde a la hembra y se queda pegado a ella para siempre.
Y una de las niñas (sí, fue al revés) muerde al compañero que estaba a su lado en el hombro (6 puntos le pusieron al pobre) y ahí empieza la historia de su unión "para siempre". 


Me hizo pensar.
Cariños
Maru

lunes, 12 de marzo de 2018

Lunes otra vez


Hola a todos.  Aquí estoy, un año más vieja, qué le haremos.  El miércoles 7 fue mi cumpleaños.  Para qué voy a decir lo rápido que pasa el tiempo cuando vamos saliendo de la adolescencia, jajajaja.
No celebré ese día pues Robin no estaba, pero el sábado vinieron unos amigos y pasamos un rato muy agradable.

De lo demás, todo bien, vino Melissa y me trajo muchos regalos lindos, así que contenta, aunque sólo estuvo dos días porque la llamaron del nuevo trabajo.  Así que feliz por eso también.

Y eso que contar por ahora.  Les dejo algunas fotos.





Regalos de mis amigos



  Un neceser para camping, se cuelga de cualquier rama y voila! a maquillarse.



Regalos de Melissa, de Corea y Japón



Para que las puertas no se azoten y los niños no se queden encerrados




Periódicos de Corea y Japón para mis manualidades







 Y estas dos muñecas antiguas que pillé en una feria.  Ambas tienen música



Falta el regalo de Robin que llega mañana pues lo compramos online

Cariños a todos
Maru




jueves, 1 de marzo de 2018

Hola a todos.


Me había desaparecido, la salud me dio un tropezón, pero ya estoy bien, con un dolor de espalda nivel Dios, pero echándole para adelante.

La gran noticia es que nos compramos otro departamento, vivimos en un cuarto piso sin ascensor, y cada vez se me hace más difícil subir, así que compramos otro en el edificio del lado en un segundo piso.  Así que feliz.  Estamos decidiendo si éste lo vendemos o arrendamos.  Creo que lo arrendaremos un tiempo para que se pague solo.  Ojalá tengamos suerte con los arrendatarios.

Mañana llega mi hija, no la veo hace un año, sólo la vi una vez desde que se fue a Corea y llegó en enero y no había podido venir, así que a partir de mañana a regalonear.  Además cocina rico, así que mejor.

Yo sigo pensando en un emprendimiento, decidiendo, produciendo y tratando de poder empezar lo antes posible.  Será mediante una página de Facebook.  No pretendo hacerme rica, sólo ofrecer los trabajos que me encanta hacer, a ver si alguien se interesa, y si no, no pasa nada.  

El verano se ha hecho corto y con Robin viniendo semana por medio, no hemos podido salir mucho, pero no importa.  Le está yendo muy bien en su trabajo y eso es lo importante.

Es dejo fotos de mis trabajos, estoy tratando de producir lo más posible, también haré tarjetas.











Detalle tapa







Y la cortina súper hippie que hice para mi taller.



Bueno, ya me dirán si les gustan.
Me despido, feliz marzo y aguanten en Europa el frío.
Besos
Maru


lunes, 12 de febrero de 2018

A veces no se puede viejo, no se puede

Uno tiene que curarse primero. Te andan obligando a disfrutar el momento, a soltar lo que te hace mal, a dejarte fluir con las circunstancias y a entregarle todo al Universo para que suceda lo que convenga. Uno primero tiene que curarse. Dejen de mentirle a la gente rota que todos sabemos que a nadie deja de sangrarle la herida por poner las patas en el agua y acariciar al perro mientras se les agradece la existencia a las tostadas que comemos todas las mañanas. La gente pide magia para que no duela y entonces se lo cree, y después los ves por ahí sintiendo culpa por no tener los huevos necesarios para salir a bailar y reírse a carcajadas mientras acaba de enterrar en el medio del pecho al amor de su vida. Termínenla. La gente rota guarda pedazos de vida que necesita sanar. Necesitan abrazos que se acomoden como mantas capaces de apretarles bien los cuerpos hasta que dejen de supurar. Tienen que dejar de supurar. Tienen que sanar. Están lastimados, no son tontos. No necesitan escuchar lo que hace rato están tratando de hacer y no pueden. A veces no se puede viejo, no se puede. Es que la vida a veces duele. Duele. La pérdidas, los desengaños, los desencuentros, los abandonos, las decepciones, los sueños frustrados, las promesas incumplidas... Duele. Todo eso duele. Entonces antes de meter las patas en el agua y sacarse una selfie acariciando al perro, tienen que sanar. Y para sanar hay que saber frenar. Mirar lo que nos sacudió el cuerpo y el alma y frenar. Frenar para ver, para entender, para reconstruir y también muchas veces para terminar de destruir. Córtenla con esas pelotudeces de que el que no se anima no es valiente, agitando esa pseudo libertad que se supone hay que poner en marcha porque mañana puede ser que se termine el cuento. Dejen de molestar a la gente que está haciendo su duelo, que se está encontrando con su pena, con su soledad y sus vacíos. Respeten. No sean mentirosos. Todos sabemos que a veces simplemente no se puede. No se puede. Esa gente se está sanando. Se está enfrentando a sus fantasmas y a sus tormentas porque para poder salir a bailar con la música a todo lo que da, primero hay que saber curarse. Eso es la vida. Asumirlo es el paso necesario para poder pararse cuando se pueda y como se pueda. No apuren a la gente. Dejen que se curen, carajo, Y después quizá si. Con menos dolor, con la herida ya sanada y con el cuerpo mas liviano, que pongan las patas donde las quieran poner , que cumplan esa cuenta pendiente por hacer, que llamen a quien tengan que llamar, perdonar a quien no pudieron perdonar y que si se les canta el culo le agradezcan al Universo y a las tostadas por todo lo que les da. Pero dejen que la gente se sane . Dejen que se curen, carajo.

Lorena Pronsky

jueves, 25 de enero de 2018

Emprendimiento

Hola a todos.  Contarles que ya estoy mejor, sólo tengo una línea roja que estoy tratando que desaparezca con crema de baba de caracol.  Ojalá resulte.

Les cuento que se me ocurrió hacer un emprendimiento.  Como me gustan las manualidades, he empezado a hacer cosas estilo shabby chic y venderlas por Facebook.  No sé si alguien comprará algo, pero me gusta, me entretengo y si resulta bien y si no, las dejo para regalos o para mí.
Les muestro fotos.
  Una cesta pequeña



Una lata de galletas
         



Mi alegría de hoy es que mi hija llegó ayer de Corea del Sur.  Aunque llegó enferma, con una bronquitis aguda, pero ya está con medicamentos.  No la voy a ver hasta febrero cuando venga porque yo no puedo viajar en estos momentos.

Y con esto me despido, sigo haciendo cositas, a ver si me hago millonaria, jajaja
Saludos
Maru