lunes, 16 de abril de 2018

Y llegaron los extraterrestres


Era un día normal, con mucho sol, cosa extraña por aquí, y fui a dar un paseo con mi perrita Pelusa, para que jugara un poco.
Fuimos a una plaza cercana recién hecha, linda, mucho pasto verde, bancos para sentarse, etc.
Pelusa jugaba ajena a su dueña que trataba de esquivar el sol.   
Y de repente, algo pasó.   Algo extraño, pero lo más extraño, es que al parecer sólo yo lo vi.
Una nave nodriza apareció sobre mi cabeza, enorme, como son las naves nodrizas.  No, no salieron mininaves bombardeando al mundo ni nada.  Había mucha gente circulando porque era día de feria, pero nadie se percató de que yo estaba siendo visitada por una nave.  Estaba recuperándome del asombro (cerrando la boca, en realidad) cuando se abre una puerta y empiezan a salir unos ¿humanoides? pequeños, cabeza grande y ojos enormes.  Por supuesto yo me resistía a creer.  Pensé que había tropezado y caído y estaba inconsciente, que las luces blancas que veía eran del pasillo del hospital, pero no, de repente una voz muy de barítono me preguntó si quiero irme con ellos.  ¿Admiten animales? pregunté.  NO, no puede ir, dijo volviéndose hacia Pelusa.   Entonces no, gracias, dije.  Lo extraño es que no estaba asustada, veía a la gente pasar como si nada, era mi pequeño universo el que estaba siendo invadido y nadie notaba nada.   No insistió, sólo me preguntó si me podía sacar una foto para justificar su venida a este mundo.  ¡Claro!  qué mal haría una foto.  Tal vez allá de donde vengan también tienen revistas de papel couché, o facebook, o alguna parte donde me haría famosa como la terrícola que no quiso ir con ellos.
Me puse en pose, no puedo decir la mejor pose porque no tengo mejor  pose, pero igual me cegó su flash.   ¿Puedo tener una copia de la foto? pregunté (no todos los días te saca una foto un extraterrestre).  En tu casa estará cuando llegues me dijo.  ¿Allanamiento de morada?  en fin, lo dejé pasar, no creo que quisieran robar algo en mi casa, nada valioso hay allí. 
Y así, sin despedirse, subió por el aire y entró en la nave nodriza que como una estrella fugaz desapareció en el aire.   
Fui apurada a casa, llevando a Pelusa en brazos, no fuera que volvieran a buscarme y la dejaran sola, y cuando llegué no había cerradura forzada, todo estaba igual, salvo... sobre la mesa estaba la foto que me tomó el extraterrestre con una nota:  "Bienvenida al universo Kaliyi ".


Saludos
Maru

martes, 27 de marzo de 2018

Y nadie más que tú

Vi una película (un dramón romántico, pero bonito) que comienza con una monitora o profesora con un grupo de niños en un acuario.  Les habla de las diferentes formas de vivir y de aparearse.  Y les dice que hay un pez monógamo y parásito donde el macho muerde a la hembra y se queda pegado a ella para siempre.
Y una de las niñas (sí, fue al revés) muerde al compañero que estaba a su lado en el hombro (6 puntos le pusieron al pobre) y ahí empieza la historia de su unión "para siempre". 


Me hizo pensar.
Cariños
Maru

lunes, 12 de marzo de 2018

Lunes otra vez


Hola a todos.  Aquí estoy, un año más vieja, qué le haremos.  El miércoles 7 fue mi cumpleaños.  Para qué voy a decir lo rápido que pasa el tiempo cuando vamos saliendo de la adolescencia, jajajaja.
No celebré ese día pues Robin no estaba, pero el sábado vinieron unos amigos y pasamos un rato muy agradable.

De lo demás, todo bien, vino Melissa y me trajo muchos regalos lindos, así que contenta, aunque sólo estuvo dos días porque la llamaron del nuevo trabajo.  Así que feliz por eso también.

Y eso que contar por ahora.  Les dejo algunas fotos.





Regalos de mis amigos



  Un neceser para camping, se cuelga de cualquier rama y voila! a maquillarse.



Regalos de Melissa, de Corea y Japón



Para que las puertas no se azoten y los niños no se queden encerrados




Periódicos de Corea y Japón para mis manualidades







 Y estas dos muñecas antiguas que pillé en una feria.  Ambas tienen música



Falta el regalo de Robin que llega mañana pues lo compramos online

Cariños a todos
Maru




jueves, 1 de marzo de 2018

Hola a todos.


Me había desaparecido, la salud me dio un tropezón, pero ya estoy bien, con un dolor de espalda nivel Dios, pero echándole para adelante.

La gran noticia es que nos compramos otro departamento, vivimos en un cuarto piso sin ascensor, y cada vez se me hace más difícil subir, así que compramos otro en el edificio del lado en un segundo piso.  Así que feliz.  Estamos decidiendo si éste lo vendemos o arrendamos.  Creo que lo arrendaremos un tiempo para que se pague solo.  Ojalá tengamos suerte con los arrendatarios.

Mañana llega mi hija, no la veo hace un año, sólo la vi una vez desde que se fue a Corea y llegó en enero y no había podido venir, así que a partir de mañana a regalonear.  Además cocina rico, así que mejor.

Yo sigo pensando en un emprendimiento, decidiendo, produciendo y tratando de poder empezar lo antes posible.  Será mediante una página de Facebook.  No pretendo hacerme rica, sólo ofrecer los trabajos que me encanta hacer, a ver si alguien se interesa, y si no, no pasa nada.  

El verano se ha hecho corto y con Robin viniendo semana por medio, no hemos podido salir mucho, pero no importa.  Le está yendo muy bien en su trabajo y eso es lo importante.

Es dejo fotos de mis trabajos, estoy tratando de producir lo más posible, también haré tarjetas.











Detalle tapa







Y la cortina súper hippie que hice para mi taller.



Bueno, ya me dirán si les gustan.
Me despido, feliz marzo y aguanten en Europa el frío.
Besos
Maru


lunes, 12 de febrero de 2018

A veces no se puede viejo, no se puede

Uno tiene que curarse primero. Te andan obligando a disfrutar el momento, a soltar lo que te hace mal, a dejarte fluir con las circunstancias y a entregarle todo al Universo para que suceda lo que convenga. Uno primero tiene que curarse. Dejen de mentirle a la gente rota que todos sabemos que a nadie deja de sangrarle la herida por poner las patas en el agua y acariciar al perro mientras se les agradece la existencia a las tostadas que comemos todas las mañanas. La gente pide magia para que no duela y entonces se lo cree, y después los ves por ahí sintiendo culpa por no tener los huevos necesarios para salir a bailar y reírse a carcajadas mientras acaba de enterrar en el medio del pecho al amor de su vida. Termínenla. La gente rota guarda pedazos de vida que necesita sanar. Necesitan abrazos que se acomoden como mantas capaces de apretarles bien los cuerpos hasta que dejen de supurar. Tienen que dejar de supurar. Tienen que sanar. Están lastimados, no son tontos. No necesitan escuchar lo que hace rato están tratando de hacer y no pueden. A veces no se puede viejo, no se puede. Es que la vida a veces duele. Duele. La pérdidas, los desengaños, los desencuentros, los abandonos, las decepciones, los sueños frustrados, las promesas incumplidas... Duele. Todo eso duele. Entonces antes de meter las patas en el agua y sacarse una selfie acariciando al perro, tienen que sanar. Y para sanar hay que saber frenar. Mirar lo que nos sacudió el cuerpo y el alma y frenar. Frenar para ver, para entender, para reconstruir y también muchas veces para terminar de destruir. Córtenla con esas pelotudeces de que el que no se anima no es valiente, agitando esa pseudo libertad que se supone hay que poner en marcha porque mañana puede ser que se termine el cuento. Dejen de molestar a la gente que está haciendo su duelo, que se está encontrando con su pena, con su soledad y sus vacíos. Respeten. No sean mentirosos. Todos sabemos que a veces simplemente no se puede. No se puede. Esa gente se está sanando. Se está enfrentando a sus fantasmas y a sus tormentas porque para poder salir a bailar con la música a todo lo que da, primero hay que saber curarse. Eso es la vida. Asumirlo es el paso necesario para poder pararse cuando se pueda y como se pueda. No apuren a la gente. Dejen que se curen, carajo, Y después quizá si. Con menos dolor, con la herida ya sanada y con el cuerpo mas liviano, que pongan las patas donde las quieran poner , que cumplan esa cuenta pendiente por hacer, que llamen a quien tengan que llamar, perdonar a quien no pudieron perdonar y que si se les canta el culo le agradezcan al Universo y a las tostadas por todo lo que les da. Pero dejen que la gente se sane . Dejen que se curen, carajo.

Lorena Pronsky

jueves, 25 de enero de 2018

Emprendimiento

Hola a todos.  Contarles que ya estoy mejor, sólo tengo una línea roja que estoy tratando que desaparezca con crema de baba de caracol.  Ojalá resulte.

Les cuento que se me ocurrió hacer un emprendimiento.  Como me gustan las manualidades, he empezado a hacer cosas estilo shabby chic y venderlas por Facebook.  No sé si alguien comprará algo, pero me gusta, me entretengo y si resulta bien y si no, las dejo para regalos o para mí.
Les muestro fotos.
  Una cesta pequeña



Una lata de galletas
         



Mi alegría de hoy es que mi hija llegó ayer de Corea del Sur.  Aunque llegó enferma, con una bronquitis aguda, pero ya está con medicamentos.  No la voy a ver hasta febrero cuando venga porque yo no puedo viajar en estos momentos.

Y con esto me despido, sigo haciendo cositas, a ver si me hago millonaria, jajaja
Saludos
Maru

martes, 9 de enero de 2018

Mi mala pata

Hola!  Como dice el dicho "uno propone y Dios dispone" (¿es así).
Pues, al final no pude pasar la navidad sola como quería.  Me caí en la mañana del 24 de diciembre, rompiéndome la frente al chocar con el canto de la muralla de la cocina.  Robin estaba en Santiago y yo quedé tirada, un poco desorientada.  Cuando vi cómo corría la sangre me asusté.  Me vi el tajo en el espejo y era bastante feo.  Le mandé una foto a mi hermana que es enfermera y me dijo que tenía que ir a que me vieran, porque podría haber sufrido una conmoción cerebral. Tenía mareos, náuseas y me dolía y sangraba mucho.  Llamé a un matrimonio amigo que siempre me dice que cualquier cosa los llame y vinieron corriendo y me llevaron a la clínica, despertándome cada vez que me adormecía.  En la clínica me dieron prioridad en urgencias y pasé.  Seguía un poco desorientada y el médico me hizo pruebas neurológicas y me encontró muy débil, así que pidió un escáner que salió bien.  Me pusieron dos puntos y le dijeron a mis amigos que me vigilaran, que si dormía más de 4 horas en el día, o tenía mucho dolor de cabeza, o náuseas, vómitos, mareos, etc. me tenían que llevar de nuevo.
Menos mal que no fue así, pero mis amigos no me quisieron dejar sola, así que me llevaron a su casa.
Y pasé la navidad con ellos y su familia.  Fue muy agradable, ya conocía a toda la familia así que me sentí a gusto.
Y después, se me puso el ojo verde, morado, etc.  pero no fue mucho porque la herida sangró.
Le avisaron a Robin, pero cuando ya había pasado todo para no preocuparlo de más.
Y esa fue mi aventura navideña.

Cuando volvió Robin, nos fuimos a la parcela en Santiago a pasar el año nuevo con mi familia y volvimos ayer, porque yo quería quedarme para estar en el cumpleaños de mi madre, que cumplió 88 años el 6 de enero.
Por supuesto, nos juntamos con mi niña Susi.  Melissa vuelve el 24 de enero, ya que no le dan más visa para quedarse en Corea.  Se dio el gusto de ir unos días a Japón, que le encantó.

Así que ya estamos aquí, menos mal que nos recibió bien el clima, porque había llovido la semana pasada, y ahora hay sol, verano sureño, me encanta porque en Santiago hace un calor desesperante, y hay que pasarse en la piscina para poder capearlo.

Les muestro unas bolas para colgar en el árbol, que hizo mi hija personalizados.  Tuvo muchísimos pedidos, así es que trabajó mucho en diciembre.  Ahora está preparando partes de matrimonio, de bautizo, tarjetas de cumpleaños, etc., todo personalizado a gusto del cliente.  La veta de artista la lleva en las venas.

Y regalitos que me llegaron de Rusia, en un intercambio de dedales.  Me encantó todo lo que me llegó.

Y eso es todo por ahora, ya volveré con mis aventuras y desventuras.  Que estén muy bien y por supuesto que este año 2018 sea pleno para todos ustedes.
Un beso,
Maru









Un encuentro con mi hija Susi




La torta para mi madre, como estaba recién nacida, le pusimos el cero en la torta.








Los regalos de Rusia









martes, 19 de diciembre de 2017

Navidad


Hola a todos.  Otra vez esta fecha que significa tantas cosas, menos lo que debería, al menos para mucha gente.  Se ve la multitud chocando, empujando, caminando rápido, sin hablar del calor, apurados por comprar regalos. 
Yo hago pocos regalos y la mayoría los hago yo misma.  Cosas sencillas, pero con el valor de lo hecho con mis propias manos.

A Robin le tocó turno para la Navidad, así que decidí pasarla sola.  Siempre he querido hacerlo, pero los compromisos familiares no me dejaban.  Pero este año rechacé todas las invitaciones y me quedaré en casa, ya me aperé de cosas ricas, cola de mono, una rica cena y a ver películas navideñas se ha dicho.
No crean que me sentiré sola o triste, realmente no me gustan estas fiestas, así que estaré en mi salsa.



Deseo de todo corazón que ustedes lo pasen muy bien, en familia y unidos en paz y amor, los regalos son emocionantes, pero son cosas materiales.  
¡Feliz Navidad!
Maru

martes, 5 de diciembre de 2017

Carola




No sabe qué pasó.  Qué jugarreta del universo hizo que lo viera, o mejor dicho, viera su foto.  Desde ahí su paz se acabó.  
​Ya no estás en edad, se dijo.  ​Tienes compromisos, se recuerda.
​Y lo sabe, y no va a dejar de tenerlos por una foto.  Pero es una foto que la persigue.  Poco intercambio de palabras, tan sólo algunas por el medio frío de las redes sociales.  Lo justo y necesario.
​No sabe casi nada de él.  Sabe en qué país vive, su edad, su figura, nada más.
Y sin embargo sueña despierta ¿dónde se le torció el camino? ¿dónde se agrietó la coraza?  ¿cómo recupera la paz?
Es raro pensar que le piensa y él apenas sabe que existe.
​No espera nada, pero eso no le impide soñar. 
De pronto el diálogo se hace más fluido, no más personal, sólo hablan más, y eso significa que sus sueños se desbocan.  Se ríe de su propia estupidez, no significa nada, sus charlas no son nada personal ni íntimas, sólo cosas generales, aunque va sabiendo más cosas de él.  Con eso le basta, con eso le debe bastar.  Ya no está para fantasías adolescentes, se dice, pero...​
Maru
Noviembre 2017


domingo, 26 de noviembre de 2017

Frasqueando

¡Hola!  ¿cómo están?  Yo mucho mejor, de vuelta a la vida, después de estar semanas como zombie.
Por fin llegó la primavera a Valdivia, al menos hay sol y eso me hace muy bien.  Ojalá dure.
Estoy todavía ordenando mi casa, sacando cosas, es increíble lo que se acumula.  Me estoy volviendo minimalista, menos con mis libros y materiales para manualidades.
Decidimos hacer nuevamente mi taller, para no desordenar el comedor o la sala, así que sacamos la cama, que vendimos, y ahora a esperar que Robin tenga tiempo para hacer los muebles, que serán sencillos, con palets, que están tan de moda.
Mientras tanto, he estado adornando frascos para guardar tanta cosa que tengo.  Se los muestro vacíos, espero poder pronto ya hacer un orden definitivo.

Hay un centro de beneficencia para familias haitianas que han llegado por montones y viven en malas condiciones, no sé quién les contó que aquí es coser y cantar y no es así, entre que no hablan el idioma y que están subempleados, pues no faltan los explotadores, lo están pasando mal, así es que donamos todo a ellos, mucha ropa, zapatos, ropa de cama, colaciones, etc.  Me siento contenta de poder colaborar un poco.  Por supuesto, todo lo que llevamos está en perfecto estado.

Y, amigos argentinos, siento mucho lo del submarino, espero que lo puedan recuperar.  

Me despido hasta otra, gracias por sus palabras de ánimo cuando la salud me falla.
Maru