lunes, 6 de noviembre de 2023
Yo no leo novelas románticas (desahogo de Marcelo)
domingo, 1 de marzo de 2015
Mi brazo
Todo esto se debe a una tendonosis severa en mi brazo derecho. O sea, pasé de la tendinitis a la tendonosis porque no se resolvió el problema antes.
Estoy con kinesiólogo, con codera, cabestrillo y sufriendo. Ya sé lo que se siente tener un brazo menos, ¡horrible! no me acostumbro a que no tengo que moverlo y a veces se me olvida y sufro las consecuencias.
El kinesiólogo pasó del plan A al B, que es una tortura dolorosa terrible.
Pero bueno, espero que pase pronto. Por ahora escribo con una sola mano, la cual me está doliendo también al hacer doble esfuerzo.
Así es que por mientras, sólo les dejo un chiste que me hizo reír mucho ¡cómo somos!
sábado, 4 de mayo de 2013
Parodia de una vida loca...
Yo me creía cuerda, todavía. Pero este último tiempo la vida me ha vuelto loca. Con ayuda, eso sí. Han confabulado contra mi cordura muchas cosas. Y sucumbí!
Ahora, trato de retomar mi lado cuerdo, mi pequeño lado cuerdo. Y no es fácil. Me siento un pequeño David intentando darle en el ojo a Goliat. Y, claro, con mi estatura le doy en el codo, en el ombligo o en cualquier parte.
Ya mi día comienza mal: suena la alarma ¿¡dónde está el celular!? ¡ya escuché!, ¡cállate!... mi conciencia me dice que tengo que levantarme ¡hay que trabajar! No tengo la opción de taparme hasta las narices y decir: no, hoy no voy. Enseguida empiezan a desfilar las mil y una cosas que tengo que hacer: que el jefe, que la reunión, que la llamada aquella importante, no para mí, claro, es de negocios, de los negocios de otros.
Me voy, qué le haremos. Tomo el bus que en una hora me dejará en el centro. No en la oficina, no en la esquina, sino a 5 cuadras. Bien, empiezo el día haciendo ejercicio, caminando... ¿y las cuatro mil carreras que me doy en el día no cuentan como ejercicio? Seguramente no, porque ésas son pagadas, no demasiado bien, pero lo son.
Llego lo más invisible posible, a ver si logro tomarme una leche con café caliente hasta el final, pocas veces lo logro, los jefes llegan antes. ¿Te dije que tengo dos jefes? Dos, para rematarla, no uno tranquilo, autosuficiente y poco exigente, no, esa suerte no la tuve yo. Tengo dos jefes. Grandes jefes, tanto en estatura, peso corporal y peso corporativo. ¡Qué suerte tengo! Soy la asistente de los peces gordos. Pues, mientras más gordos ellos, más pequeña, liviana y cansada yo.
Y empieza el día, conste que intenté abrir mi correo, intenté contestar alguno, pero la reunión ya va a empezar y el jefe quiere los papeles. Y el teléfono, mejor no hablemos del teléfono, ¿sonará unas 340 veces en el día? Sí, no exagero, desde la recepcionista que no sabe si es gerente o gerenta, que busca tal o cual persona, que no tiene tarjetas de acceso, por favor abra la puerta usted. Ah, recuerda que yo intentaba tomar mi leche con café. Pero ya se enfrió y a mi colon no le gusta la leche fría, se enoja, se hincha, no sé si se pondrá morado, no es el momento de hacerse una endoscopía para saberlo. Hay cosas que esperan.
Aparece el chef con el menú del día. Sí, hasta un restaurante de cuatro tenedores tenemos. A los hoteles les ponen estrellas, a los restaurantes, tenedores, claro, nada que ver estrellas con restaurantes, aunque tampoco sé qué ver las estrellas con los hoteles. Será que la cuenta te hace ver estrellas, quizás.
Sigo tratando de organizar el día, llama el jefe uno, comuníqueme con fulanito.... ring ring.... la secretaria al otro lado de la línea tal vez tuvo más suerte y esté tomando desayuno. Yo hace rato abandoné mi tazón de leche.
Abro el mail del jefe ¡wow! Qué capacidad de recepción! Debería ser más selectivo y eliminar los mails tipo “el mejor Jazz”, “Resort a precios increíbles”, “Fiesta del club de separados”... ¿separados? Separada soy yo, no él.
Es lunes, hay que desocupar el escritorio del jefe máximo. No bota nada, hasta el más mínimo papel está ahí esperándome. Si tomara micro, ahí estarían los boletos.
Ring, ring... ¿a qué hora es el almuerzo con el señor XX? A las 13 horas, ah, reserve el privado. Aló, hola, por favor necesito reservar el privado para las 13 horas, sí, 4 personas, sí, a nombre de XX.....
De repente, asoman dos manos.... “no estoy” Ok. No está. Yo sé qué está haciendo y todos lo imaginan cuando llaman: está ocupado, no está, llamo yo de vuelta.
La agenda, por favor ¿puedes ver qué tiene agendado XX para el martes? Hasta el momento nada, a esa hora, ¿reunión de E-Learning? Ok, te confirmo, sí, mando invitaciones, sí, reservo la sala grande. Ok, consigo data show. Ok, ¿viene gente de afuera? Ok. El jefe dice no, no puedo el martes. Todo de nuevo. Oye, que no puede el martes, que tal vez el jueves. Te aviso....
Llega la hora de hacer el periódico. Bendito periódico. En el restaurante están al alcance de todos, todos los periódicos del día, pero no, yo (que ahora soy periodista), tengo que sacar un mini periódico todos los días con las noticias de la mañana. Y con un chiste para que los comensales sonrían y consuman más, supongo. Pero ¿imaginas lo que me cuesta encontrar chistes gráficos, blancos y diferentes para cada día? Porque de los colorados hay muchos. Pero ni aún así me salvo de meter la pata a fondo a veces. Como la vez que puse un chiste de un señor que no tenía un brazo. Cómo iba yo a adivinar que justo ese día iría un alto personero de gobierno al que le falta un brazo. Según me contaron después, apenas lo vieron, todos los garzones corrieron a sacar los periódicos de las mesas y esconderlos.
Sigo corriendo entre el computador, el teléfono, el lápiz que le da por perderse. El alto de papeles sigue subiendo. Las demandas también.
Acuérdeme de que tengo que hablar con TTT a la tarde. A quién le dicen.. a esa hora ya no me acuerdo ni de quién soy yo. Anoto, aunque después no miro lo que anoto, así que da lo mismo.
Y por fin la llamada salvadora: ¿vamos a almorzar? Ahhhh, un solaz, pequeño eso sí, compara una hora de trabajo con una de almuerzo, no tengo que decirte cuál es más larga.
Ya, comidas mis lechugas con tomates, viene lo bueno: mantenerse despierta... “Oh, my kingdom for a little snap” Pero no, no podemos dormir siesta en el trabajo, aunque sé de algunos que lo hacen en el baño, apoyando la cabeza en una toalla doblada en el lavamanos ¡qué importa salir con la toalla marcada en la cara!. Al menos pudo cerrar los ojos. Yo no puedo, hay muchas cosas por hacer todavía y la tarde recién comienza.
Mi jefe con suerte sabe que tengo padres e hijas, pero yo soy casi la nana de su familia (también soy nana, ves?).
Reunión. Sí, reunión, no, está en reunión, sí, devuelvo el llamado. Doy todos los recados, y no contestan los llamados. Ya me echarán la culpa a mí cuando les pregunten. “ah, no supe”. Si las miradas mataran, sería huérfana de jefe hace rato.
Mi otro jefe que ahora se las da de periodista, llega con otro artículo para un periódico del cual es socio. Pienso que yo soy la única socia de mi humilde periodiquillo ¿lo leerá alguien? Tal vez algunos vean el chiste, en fin, yo tampoco leo todos los periódicos, ¿a qué hora? Además, leer un periódico es sacar la vuelta, no informarse.
Estoy por sucumbir, parezco zombi, he hecho 483 cosas diferentes en el día, he repetido lo mismo 50 y he prometido devolver llamados unas 63 (sin hacerlo, obvio).
Y el correo... ¡otro día sin poder verlo ni contestarlo! Ya lo haré en casa. Ja, sueña, tienes que ir a clases y llegarás a tu casa a las 10 de la noche sin ganas de que nadie te hable, nadie te mire, nadie te nada. Pero no es posible... tienes familia, tienes una vida.... ¿vida? ¿qué es eso?
¿Te doy pena, risa? Ay! .. si te contara mis problemas personales, llorarías.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Yo no leo novelas románticas....

miércoles, 25 de agosto de 2010
Pobrecita polillita

Pobrecita polillita que siendo primavera buscaba a quien enamorar, vio la ventana abierta y quiso entrar a probar... Vio el monitor. Está cuadrao y le gustó. Se acercó coqueta y susurró "Estudias o trabajas?", pero...ay que mala pata la polillita...! El monitor hace las dos cosas y andaba tan ocupado que ni la oyó..."No importa. Es primavera", pensó la polillita.
Y siguió valiente buscando a quien querer. Vio las gafas. Tienen las piernas finitas y le gustó. Le dijo: "Hagamos un paseo a la luz de la luna?", pero...ay que chasco la polillita...! Las gafas sólo tienen ojos para el monitor y ni la vieron...Ya se iba cabizbaja la polillita cuando de repente...FLASHHH!
Desde una esquina el amor la deslumbró. Esa noche la lámpara alucinógena... digo halógena, estaba radiante y la polillita se enamoró al instante. Tanto le gustaba que no se atrevía ni a hablar. Revoloteaba tímida escondiendo su rubor, pero la lámpara lo vio claro y le mandó un guiño al corazón.
La polillita esperanzada estalló de pasión. Y sin dudarlo se lanzó. Yo la vi alejarse. La vi y lo presentí... Grité: "Cuidado polillita! Cuidado, que el amor intenso también hace sufrir! Pero era demasiado tarde...la polillita enamorada volaba, volaba y ya no escuchaba. Se posó en su boca, suspiró de amor, y cuando quiso besarla...fsshhhhhh!!!....
(Espero que la moraleja de esto no sea que es mejor no enamorarse de alguien muy brillante...)
jueves, 17 de junio de 2010
Concientizándome...
cero alcohol
cero alcohol
cero alcohol
cero alcohol
cero alcohol
cero alcohol
cero alcohol
cero alcohol
cero alcohol
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cero alcohol
cero alcohol
cero alcohol
cero alcohol
cero alcohol
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jueves, 5 de noviembre de 2009
Estado físico???
Bajamos muertos de la risa, eran entre 80 y 100 peldaños, nada, jajaja.
Y para subir ayyyyyyysssssssss, si me acuerdo y me duele todo.
Maru
jueves, 6 de agosto de 2009
Ríamonos un poco, a ver si aclara....

PRESERVATIVOS
Un hombre va a la farmacia con su hijo de 8 años. Mientras esperan que los atiendan, el niño observa un expositor de preservativos en una vitrina y le pregunta al padre:
- Papá, ¿qué es esto?
- Esos son preservativos, hijo. Los hombres lo usan para tener sexo seguro.
- Humm... ya había oído hablar de eso en el colegio. Respondió el niño.
No satisfecho con la explicación señala un empaque de tres y pregunta:
- ¿Por qué hay tres en una caja?
- Esos son para jóvenes liceanos: uno para el viernes, uno para el sábado y otro para el domingo. - Que weeeena! Y éste?. Pregunta apuntando para una caja con 6.
- Esos son para universitarios: dos para el viernes, dos para el sábado y los otros dos para el domingo.
- Uau!. Exclama el niño cada vez más fascinado.
- Y estos son para quién? Preguntó señalando un empaque de 12.
Con un suspiro el papá responde:
- Esos son para hombres casados: 1 para Enero, 1 para Febrero, 1 para Marzo...etc
jueves, 30 de julio de 2009
Lorenzo Vicentico Gajardo Ruz....
miércoles, 18 de marzo de 2009
Ventana...

Me llama mi hija de la Universidad para decirme que viene porque tiene una ventana.... ¡plop! ¿ventana? si estudia historia, no creo que estudie la historia de la ventana...
me quedo pendiente esperándola para ayudarla por si el aparato en cuestión es muy grande o pesa mucho.
Llega sin nada a la vista, tal vez es chiquita y la trae en la mochila.... qué misterio.
Y le pregunto ¿y la ventana? ¿qué ventana? o sea, te entendí que traías una ventana....
¡¡¡mamá!!! una ventana es cuando tengo una clase y tengo que esperar unas horas hasta la otra clase.
¡ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!
Maru
jueves, 29 de enero de 2009
Te odio
Por qué te empeñas en hacerme daño
Si sabes que no somos compatibles tú y yo.
Te apareces furtivamente, te escondes, me persigues
No entiendes que no quiero saber nada de ti.
Sabes que me haces mal, que no quiero verte
Sabes que te odio y eso no cambiará
Vete, vete lejos de mí , déjame en paz,
Zancudo de mier…
Maru
jueves, 6 de noviembre de 2008
Y Dios creó al Burro... perdón, al Hombre...

DICEN que Dios creó al Burro y le dijo:
"Serás Burro, trabajarás de sol a sol, cargarás sobre tu lomo lo que te pongan y vivirás 30 años".
El Burro contestó:
"Señor, seré lo que tú quieras, pero..., 30 años es mucho tiempo, ¿por qué no mejor 10 años?"
Y Dios creó al Burro.
Después Dios creó al Perro y le dijo:
"Serás Perro, cuidarás de la casa de los hombres, comerás lo que te den y vivirás 25 años".
El Perro contestó:
"Señor, seré lo que me pidas, pero..., 25 años es mucho tiempo, ¿por qué no mejor 10 años?"
Y Dios creó al Perro.
Luego Dios creó al Mono y le dijo:
"Serás Mono, saltarás de árbol en árbol, harás payasadas para divertir a lo demás y vivirás 15 años".
El Mono contestó:
"Señor, seré todo lo que me pidas, pero..., 15 años es mucho tiempo, ¿por qué no mejor 10 años?".
Y Dios creó al Mono.
Y finalmente Dios creó al Hombre y le dijo:
"Serás Hombre, el animal más inteligente de la Tierra, dominarás en mundo y vivirás 30 años".
El Hombre contestó:
"Señor, seré todo lo que me pidas, pero..., 30 años es poco tiempo, ¿por qué no me das los 20 que no quiso el Burro, los 15 que rechazó el Perro y los 5 que no aceptó el Mono?".
Y Dios creó al Hombre.
Y así es que el Hombre vive 30 años como hombre, luego se casa y vive 20 como un Burro, trabajando de sol a sol y cargando sobre su espalda el peso de la familia; luego se jubila y vive 15 años como un Perro, cuidando la casa, comiendo lo que le dan, y termina viviendo 5 años como un Mono, saltando de casa en casa de los hijos y haciendo payasadas para divertir a los nietos.
domingo, 14 de septiembre de 2008
¿Estresada yo?

Uno no es nadie en la vida hasta que contrae un buen estrés. El estrés es símbolo de estatus social: significa que somos gente muy ocupada, apreciada, estimada y que vale mucho. Como el mundo no puede prescindir de nuestra incesante actividad, de nuestra gran creatividad, como el mundo se hunde si no producimos, trabajamos de modo incansable, almorzamos con gente importante, cenamos con gente más importante todavía, hacemos viajes de negocios, tenemos la agenda repleta, como somos imprescindibles, contraemos un estrés.
El estrés es como la tarjeta de crédito: significa que valemos. Es la marca de nuestro éxito: tenemos muchas ocupaciones, no disponemos de un minuto libre, nos asedian las demandas. El estrés nos llena de prestigio; es la prueba de nuestra buena integración en el mundo contemporáneo, en la sociedad en la que nos ha tocado vivir. Sin estrés, somos unos fracasados: tenemos tiempo libre, es decir; tiempo improductivo. Si el tiempo se mide en rendimiento y en actividad, disponer de tiempo libre quiere decir que nos hemos descolgado (o nos han descolgado) de la cadena de productividad: somos unos marginados, unos prescindibles.
Del mismo modo que la prueba del triunfo en la vida es el apartamento nuevo, el auto último modelo, la ropa del diseñador de moda y el flamante electrodoméstico, el estrés es el sello de que hemos conseguido el éxito.
La cura del estrés, por otra parte, también se distingue por su prestigio: un balneario caro y discreto, una semana en Hawai, quince días en una clínica suiza. El estrés es una enfermedad que no debe prevenirse (porque evitarlo sería el fantasma de nuestro fracaso social) sino contraerla, para demostrar nuestro éxito profesional, y luego curarla con remedios caros y sofisticados. El estrés, por lo demás, nunca debe curarse definitivamente: hay que contraerlo otra vez, luego de un período de reposo.
Las enfermedades tienen poco prestigio social o todo lo contrario. En el siglo XIX, la tuberculosis era la enfermedad romántica de los bohemios, y uno no podía ser un buen poeta sin toser, ni un músico de genio sin escupir sangre. En este incipiente siglo XXI, el estrés es la enfermedad de mayor prestigio social: sólo la tiene la gente de éxito. Además, no se contagia, como el triunfo: es completamente personal, depende de nosotros mismos. Existimos, luego tenemos estrés. Hay que conseguirlo como sea.
Cristina Peri Rossi. (escritora uruguaya)
martes, 29 de julio de 2008
El príncipe ¿azul?...

En algún minuto de mi vida lo creí absolutamente, pero ya no.
Una se nubla con esa figura, pero es puro formato, no tiene fondo.
Debería demandar a Disney.
Es una la que tiene que cortar la zarzamora, matar al dragón, tomar al caballero en brazos y subirlo al caballo. Por eso me río cuando dicen que los hombres tienen puros defectos y que son un fracaso. ¿No lo somos todos, de alguna manera? si supiéramos todos los métodos para hacer feliz a la persona que uno quiere, y ser feliz uno sin dejar heridos en el camino, qué fácil sería ¿verdad? pero no, siempre estamos en carne viva. Soy exigente. Pero no exigente en cosas irreales ni materiales, yo exijo simplemente que el que me quiera, me tiene que encontrar.
Y le exijo que sea capaz de jugársela, pero también de crear intimidad y respetar mi independencia, por pobre que sea, por escasa que sea. Nadie me va a venir a revisar la chequera. Entonces, lo que pido de un otro es que hablemos de igual a igual. Eso todavía asusta a algunos hombres, pero no confundamos las cosas. Eso es en cuanto a la vida cotidiana y material.
Pero si hablamos de sentimientos, la cosa cambia, tal vez en ese aspecto mi independencia se va al trasto y me vuelvo super dependiente, porque pienso que el amor es total y lo cubre todo, o al menos así debería ser.
Maru pensando que jamás encontrará pareja
viernes, 30 de mayo de 2008
Es que no puedo dejar de contarles....
Adri me dice que si no tuviera la cabeza pegada al cuello....
Y no, no sueñen, la de la foto no soy yo, jiji.
jueves, 9 de agosto de 2007
Momentos felices y simples....

miércoles, 25 de julio de 2007
Un secreto en mi cama....

Muchas veces me despierto a medianoche porque lo necesito. Soy su esclava.
Maru en una noche gélida
jueves, 19 de julio de 2007
Saque su numerito.....

Para todo hay que sacar número, en la clínica, en el bazar de la calle Rosas, en la carnicería, en la Isapre…
Y, mientras espero, pienso en lo que quiero pedir, en lo que necesito, en lo que me gustaría para este año y para todos los que vienen…
“D 99” se escucha por el altoparlante. “¿Con quién tiene hora?”. Necesito que me atienda un chamán, un experto en almas, alguien que restaure el cuerpo y lo calce con lo que siento, porque sepa usted que lo que siento cambia a cada minuto y es distinto en la mañana, en la tarde y en la noche. También sería bueno un palabrólogo que sepa ajustarme para que lo que digo sea realmente lo que quiero decir, para que lo que debo decir no importe tanto y para que mis palabras surtan efecto. También sería bueno un hechicero, que me de una pócima para que me pueda desdoblar, volar o hacerme invisible a mi antojo.
“B 27” marcan los números rojos. “¿Qué va a llevar?”. Quiero tres metros de tranquilidad, una bolsita con cien gramos de sueños, pero de los brillantes y autoadhesivos, también deme un paquete de autodisciplina y otro de confianza en mis capacidades, pero sin almidón. ¿Tiene felicidades, de esas que vienen con alegría y muchas risas? Deme ocho, pero que sean todas de distintos colores. “¿Algo más?”. Mmmm, un diluyente de malos ratos, que sea tan fuerte que sirva además para sacar penas.
“C 43” grita el carnicero. “¿Qué le doy casera?”. Deme cuatro kilos de amigos entretenidos, trabajos motivantes cortados para bistec, unas rodajas de días con nubes y sol, pero bonitos, también un par de kilos de cariño y que venga bien blando para meterlo al horno.
“A 62” anuncian. “Dígame”. Quiero cambiarme de plan a uno de luz, con copagos de conversaciones hasta la madrugada y bonificaciones de viajes, con mundos nuevos y redescubrimiento de los viejos. Eso quiero.
Pero siempre, siempre es tanto lo que hay que esperar, que termino por arrepentirme, y acabo pidiendo una hora con el oftalmólogo, unos metros de encaje, un cuarto de carne molida y el pago de mis cuentas… No sirvo para esperar, soy del club de los impacientes…
¿Y usted qué va a pedir?… No, no responda de inmediato… Saque su número y espere.
miércoles, 18 de julio de 2007
Preguntas al Sr. Google
Estimado Sr. Google
¿qué opina Freud de las madres solteras ? (algo que sinceramente todos nos hemos preguntado alguna vez en la vida)
Jesucristo te invita a celebrar su cumpleaños (bueno, vale, iré, pero a condición de que no vaya Dan Brown... ¿eh?)
barca de Noel de los playmobil (a ver si lo capto... ¿el arca de Noé tenía una pista de aterrizaje para trineos volantes no identificados? ¿se les olvidaron los renos en tierra y tuvo que ir Noel a llevarles un par? ¿les pilló el diluvio en plena navidad y los reyes magos se negaron a salir con la que estaba cayendo?)
quiero que me digan una crema buena para quitar las manchas rebeldes de la cara (a ver, gente, que Google no es un señor que está sentado delante de otro ordenador para contestar a todas nuestras preguntas, que no hace falta que le hablemos así, y que esas cosas mejor se las pregunta al farmacéutico)
narrar con una pareja soltera (suena bonito ¿no?, “vamos a narrar un rato guapa”, desde luego mil veces mejor que “hacer el amor” y cursiladas por el estilo, supongo que se referirá a una especie de polvo intelectual)
autofelación (me parece que se han equivocado, eso va en el blog de Gianis)
tiendas en Tenerife que venden cosas del conejito de Playboy (la época de los souvenirs ha muerto, ¡Hugh Hefner al poder!)
como procrean los galápagos (pues viene una abejita volando, se posa en la florecita...)
depilado + julio cesar + roma (algún enfermo, seguro)
un beso con Spiderman (y un freaky con sueños húmedos)
Mandingo de la descubierta (aquí ya sí que me pierdo)
pasos para dar un beso de tornillo (mejor búsquese a alguien y pruebe, que si no va a dejar toda la pantalla babada con las clases prácticas)
aguantar las ganas de hacer pis (bueno, todo depende del número de cervezas ingeridas, y no miro a nadie)
martes, 17 de julio de 2007
Preparándose para una mamografía.....

Como todos los años, tuve que pasar por este "episodio" desagradable. Lo bueno es que todo estaba bien, lo cual agradezco muchísisisisisimo. Así que para la otra, haré la siguiente preparación, la cual recomiendo a todas.
A muchas mujeres les da miedo la mamografía, pero no deben preocuparse...haciendo los siguientes ejercicios durante unos minutos diarios de la semana previa a la prueba, estarán completamente preparadas para ella. Son fáciles y pueden hacerlos en casa.
Primer ejercicio:
Abran el refrigerador y coloquen una teta en el marco de la puerta, ciérrenla sobre ella y aprieten con fuerza, apoyando su cuerpo sobre la puerta conseguirán hacer más presión. Aguanten esa posición...
Segundo ejercicio:
Vayan a su garaje a las 3 de la madrugada, que es cuando la temperatura del suelo de cemento es la perfecta. Desnúdense y túmbense cómodamente en el suelo con una teta bajo la ruedatrasera del carro. Pídanle a una amiga o a un familiar que mueva lentamente el carro hacia atrás, hasta que su teta esté completamente aplastada bajo la rueda. Aguantarán, sin respirar, 10 segundos. Repitan este ejercicio cada día.
Tercer ejercicio:
Metan dos sujetalibros de metal en el congelador durante toda la noche. En la mañana desnúdense hasta la cintura. Inviten a un hombre corpulento y desconocido a entrar en la habitación y díganle que les apriete con todas sus fuerzas la teta entre los dos sujetalibros.
Otra posibilidad para irse haciendo la idea de cómo es una mamografía:
Prepare en la sandwichera un sandwich con su TETA entre dos tajadas de pan! LES QUEDÓ CLARO?
Finalmente, HAGAN
** PD** cuando le entreguen el resultado de su mamografía, no olviden decirle al desgraciado de su ginecólogo, que se haga él una HUEVOGRAFIA!!!!!






