sábado, 26 de noviembre de 2011

Cuando nos vamos...

Todos hemos ido alguna vez a una misa o responso de alguna persona que se fue de este mundo.
Lo que siempre me ha llamado la atención es que "los muertos siempre fueron buenos". A veces llego a pensar que me equivoqué de local.
Lo que se suele escuchar:
- Ejemplar esposo y padre de familia.
- Una mujer ejemplo de honestidad, sacrificio y generosidad.  La mejor esposa y madre del mundo.
-  Un amigo leal, honesto, que vivió una vida dedicada a su familia y a su trabajo, sin vicios.  Ja!.
Y así podría enumerar muchas frases de ese estilo.
(Esos tipos malas personas que parecen haber sido enviados para dañar a cuanto humano se les pone delante, sólo necesitan morirse para quedar convertidos en individuos buenos y honorables).
Pero, las cosas que se le dicen al muerto son las mismas cosas que el muerto quiso oír durante toda su vida, sólo que entonces nadie le dijo nada.  Le dejaron pasar por este mundo lleno de complejos.
Yo dejaré estipulado en mi testamento (que ya debería estar redactando, por si las moscas...) primero, que no quiero misa, ni nada religioso, por supuesto, pero que si alguien habla de mí en cualquier parte, prohíbo que se digan cursilerías sobre mí.  Quiero que digan la verdad:  que fui media loca, mañosa para comer, crítica conmigo misma y con los demás, perfeccionista, con poca tolerancia a la ignorancia, que cantaba y bailaba pésimo, que no era amante de las labores de ama de casa, que no me gustaban los floripondeados, que siempre quería desaparecer entre el 23 de diciembre y el 5 de enero; que me gustaba levantarme tarde, que se me secaban hasta las flores artificiales, que era golosa, volada, despistada y me veía todos los documentales del cable, pero que no supe nunca de farándula ni nunca me interesó.  Que era algo mal genio, con poca paciencia, un tanto antisocial y que mis hijas digan si fui buena madre o no.  
Pero las cosas buenas que tengo, sean pocas o muchas, quiero que me las digan ahora que estoy viva.
No quiero que se mienta en mi velorio o funeral, y tampoco quiero que me pongan una capa de estuco en la cara, sombra en los ojos, rubor en las mejillas ni un brillante lápiz labial en la boca.  Tampoco que me pongan 3 anillos, aunque sean de bronce para disimular,  ni collares,  ni rosarios y esas cosas.  Jamás los he usado, salvo los pendientes que sí los uso casi siempre.  La realidad es que poco me maquillo, jamás he usado base de maquillaje, ni pintura de uñas, ni me hecho manicures o pedicures francesas ni chinas, africanas ni venezolanas, y no he usado rubor nunca.
Espero que se cumpla mi voluntad.  Sobre los detalles del funeral mismo, lo dejaré estipulado en privado para mis hijas, si les toca a ellas velarme....
Maru

3 comentarios:

  1. Ademas agregaría que las flores me las entreguen en mano y con vida, que las coronas que pasean los autos del cortejo funebre me las regalen en un cumpleaños(bueno por lo menos las flores, jeje)
    Y que mi hijo no tenga que cargar con mi tumba toda su vida, no me pongan en un lugar fisico, que lo que soy yo estara muy lejos, junto al Padre, lo demas es el envoltorio de la real marisa.
    Bue.. es dificil luchar contra tanta tradicion y costumbre, ojala mi hijo lo entendiera asi.
    Por lo pronto vivamos el día de hoy como si fuera el últmo, que tengas un gran domingo.
    Besos

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  2. Maru, que bueno que ya estes mejor de tu recaida, al final todos de una u otra forma tenemos nuestros karmas si no son de salud son de otro tipo.
    Soy honesta venia a visitarte por si habias hecho algo de scrap y me encontre con tu post igual de primera quede pensando y tienes tanta razon todos son tan buenos y algunas veces dan ganas de reirse de los discursos. Yo tambien soy de la idea de que ese dia cuando llegue la menos gente posible y que se ojala se diga que era una loca linda que nunca quizo hacer daño a nadie y trato de vivir el dia a dia feliz junto a los suyos. Ya que es lo que trato de hacer todos los dias.
    Un abrazo a la distancia y ojala algun dia podamos conocernos en vivo se me imagina que tendrias tanto de que hablar y conversar.

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  3. Hola sin querer he encontrado tu blog y paso cada vez que puedo para leerte y ver tus trabajos.Admiro tú fuerza y me gusta lo que escribes.Este post me hizo acordar mucho a lo que dice mi viejo "que hay que morirse para ser bueno".Un abrazo desde ese lado de la cordillera

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El alma se alimenta de palabras, y tus palabras son muy importantes para mí. Déjame algunas y seré muy feliz.