martes, 25 de septiembre de 2012

ANA


Mirando hacia la oscuridad o dentro de ella, Ana se preguntaba  ¿hasta dónde y hasta cuándo decir no?, sentía que poner un mar o un metro de distancia era demasiado complicado y era una decisión de costos y de pérdidas y éstas han sido siempre tan dolorosas, tan grises y una carga muy pesada de llevar.  Pero, permitir que todo lo propio se extraviara, que la sonrisa y su voz cantora se apagara era también un peligroso viaje al abismo.
Finalmente se quedó dormida, y al comenzar la mañana cuando la luz del día es más bien azul, se puso de pie, ordenó sus cosas y decidió que le ponía punto final a esta etapa de la vida, para iniciar otra, para atreverse de nuevo y para intentar recuperar la libertad perdida, pero eso le generaba mucho miedo... y se fue buscando una historia que le permitiera decirse a sí misma que el cambio de ruta era posible y que aún no tenía un mapa que le ayudara a emprender nuevos pasos... sin culpas.

Una amiga de Ana (una rulosa, no sé si la conocen), un poco loca y con afán de escritora, le decía que el tiempo y la distancia curan todas las heridas, y, aunque era consciente de que era algo más que eso, no podía evitar pensar que Ana en su encuentro debía afrontar las dudas, las certezas, los encuentros y desencuentros, dejarlos fluir y dejarse ser.... la felicidad es una actitud y aunque no siempre resulta fácil asumirla depende de lo que intentemos hacer y de las cosas que queremos ser.

-Ana, la felicidad no puede ni depende de si nos equivocamos en el camino de este arte que es vivir, depende de que amemos lo que tenemos , lo que es posible y también de amarnos a nosotras mismas...

-Sin culpa Ana, sin culpa.

(Para Ana, en su afán de independencia, - 1996 – nunca supe si lo consiguió)

7 comentarios:

  1. Maru, es tan real, como todo lo que escribes. Muy bueno. Que pena no saber que camino tomó Ana. Bsss.
    Marta
    Buenos Aires Argentina

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  2. Muy bueno ¡¡¡Maru .. no solo con el nombre en lagunas cosas me senti identificada ...

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  3. Nunca me defraudan tus escritos. Felicidades por tener la cabeza tan bien amueblada. Muak!

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  4. Hola Maru
    Ojalá Ana haya interpretado tus palabras, lo principal, amarnos a nosotras mismas...
    Me alegro ya estés instalada, y a ponerse las pilas con el taller, me gustó el nombre.
    Maru, a los jabones podés pasarle para dar buen brillo, esmalte incoloro para uñas o barniz vitral transparente, buscá un retacito de servilleta y probá.
    Besos,
    Sandra

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  5. Me encanto. Es tana real. Muy bien escrito!

    un abraXo!

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  6. Muy bueno! Yo tengo una amiga Ana a la que le vendrá de perlas leerte :) besos

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  7. Hola Maru, gracias por pasar por mi blog y hacerte mi seguidora.
    Yo también me quedo por aquí, me gusta cómo te explayas.
    Qué pena, que no sepas más de Ana.
    Un abrazo. Feliz finde!


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El alma se alimenta de palabras, y tus palabras son muy importantes para mí. Déjame algunas y seré muy feliz.