sábado, 1 de septiembre de 2012

IRMA


Irma se pregunta por qué el elástico no se corta de una vez y termina esta tortura.  
Él no la deja ir ni la retiene.  Ella no sabe si la quiere o no.  Cuando logra alejarse de él, y se promete que nunca más dejará que la haga sufrir,  él aparece, o como un príncipe azul, o como un niño consentido reclamando su atención.
Otras, le diga lo que le diga Irma, que lo dejará, que lo borrará de su mapa y de su memoria, que no sabrá más de ella, él no se da por aludido, simplemente no se entera.
Irma se desespera, no sabe si es para la risa, o para llorar.  
No ha sabido de él hace un tiempo, no la ha llamado ni ella a él.  Mejor así, tal vez el elástico se haya cortado.
Pero él reaparece y le manda mensajes subliminales sobre que hará algún feriado largo que se avecina, que irá acá o allá.  Irma ya no sabe si está paranoica, no sabe cómo todavía lo mira siquiera.
No es feliz, obviamente, a ratos se desespera, no sabe qué hacer.  Trata de que nada le importe ni le haga daño, pero no lo logra.  Sufre angustias varias y sabe que es él, siempre él.
Le gustaría que se fuera lejos, necesita fuerzas, no puede más con esto.
Ahora no la molesta, apenas le habla, no tira del elástico pero tampoco lo suelta.
Irma no sabe qué esperar, sabe que es un asunto no resuelto y también sabe que es probable que aparezca de repente y como si nada.
Un día la llama para decirle que necesita hablar con ella, que se junten.  Irma no sabe qué pensar.  ¿Es para un adiós definitivo?  ¿Es para decirle que la quiere?
NO, es para reprocharle su distancia, su indiferencia;  que lo ha herido y ha pasado muchas noches dándole vuelta al asunto y que hace días que estaba pensando en hablar con ella.
Irma no sabe qué decir, se atora, quiere llorar y se queda callada.  Él espera un momento y le dice:  ¿y? ¿volvemos a ser amigos?
Irma calla, ve un gran elástico tenso, a punto de cortarse pero que no se corta.  
Lo mira a la cara y le dice:  "¿ves esto?" y dibuja en el aire una línea que sale de ella y llega hasta él.  Él no entiende y ella le explica:  "Aquí había un elástico que cuando yo lo tiraba tú no lo soltabas, pero cuando yo lo soltaba tú lo tirabas fuerte, y siempre me hacías rebotar contra ti, una y otra vez.  Pero ahora ni tiro ni suelto.  Ahora lo corto.  Hoy te digo adiós, y ahora no hay elástico que puedas tirar para hacerme volver".
Reúne todas sus fuerzas (las pocas que le quedan), y se va, despacio, paso a paso, perdida en la calle, dejando trozo tras trozo de su corazón en el pavimento.
Maru, agosto 2012

10 comentarios:

  1. Lamentablemente en el mundo hay muchas Irmas que esperan demasiado para cortar el elástico....."Un clavo saca otro clavo" jejejeje

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  2. Marta - Bs.As. Argentina2 de septiembre de 2012, 19:48

    Maru,el cuento me dejó una inquietud. Ese elástico significa que él era posesivo o todo lo contrario, desamorado.
    Me gusta como escribes. Bsss.

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  3. Muy bonito Maru, encierra muchas realidades, y muchas relaciones que se mueven en la ambiguedad, lo malo, es cuando esperas algo más que el elástico funcione solo de vez en cuando, supongo que tiene que ser muy frustrante y doloroso ese ir y venir esperando que alguna vez la suerte le deje de tu lado...

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  4. Un cuento con inquietudes, gracias por compartir,
    un placer pasar por aqui,
    que tengas una buena semana.
    un saludo.

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  5. Muy bonito y muy real.
    Besitos guapa

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  6. HOLA MARU. COMO ESTAS. PASE A SALUDARTE Y A DEJARTE UN ABRAZO.
    CUIDATE MUCHO. BSS. LULA :o)

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  7. hola Maru. yo otra vez. oye porsupuesto que soy chilena. chilenisima diria yo. soy de Santiago. si no me equivoco, hace un tiempo dijiste que habías estado acá, y yo te dije que podrías haber avisado. asi que ya sabes. si vienes otra vez y es sabado o domingo, me evisas. (trabajo hasta las 19.00 horas). tengo muchas ganas de conocerte. creo que vamos a copuchar harto. cuidate mucho. siempre estoy pidiendo a Dios por ti, por tu salud. ah! lo de chilenisima, es por que soy profesora de folclore así que te podras imaginar lo que son estos días para mi. de hecho, en mi trabajo, mi jefe (que tambien es "folclorico") me dió permiso para ir al colegio de mi sobrino a preparar un baile para el 14. de nuevo te pido que te cuides. tienes muchos motivos para seguir adelante. te dejo un abrazo. bsts. Lula :O)

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  8. Una vez cortado ese elástico cordón umbilical, recobrará la paz. y ya vendrá otro amor que la haga feliz.

    Muy bueno Maru, muy bueno.
    Saludos, manolo

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  9. Maru me gusto.
    Saludos
    Magaly Gzz

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