domingo, 24 de mayo de 2009

Carta de amor...


Estimada Cristina:

Ayer recibí una misiva de tu abogado donde me invitaba a enumerar los bienes comunes, con el fin de comenzar el proceso de disolución de nuestro vínculo matrimonial. A continuación te remito dicha lista, para que puedas solicitar la certificación al Notario y tener listos todos los escritos antes de la comparecencia ante el Tribunal.
Como verás, he dividido la lista en dos partes. Básicamente, un apartado con las cosas de nuestros cinco años de matrimonio con las que me gustaría quedarme y otra con las que te puedes quedar tú.
Para cualquier duda o comentario, ya sabes que puedes llamarme al teléfono de la oficina (de ocho a cuatro) o al celular (hasta las once) y estaré encantado de repasar la lista contigo.

COSAS QUE DESEO CONSERVAR:

  • La carne de gallina que salpicó mis antebrazos cuando te vi por primera vez en la oficina
  • El leve rastro de perfume que quedó flotando en el ascensor una mañana, cuando te bajaste en la segunda planta, y yo aún no me atrevía a dirigirte la palabra.
  • El movimiento de cabeza con el que aceptaste mi invitación a cenar.
  • La mancha de rimel que dejaste en mi almohada la noche que por fin dormimos juntos.
  • La promesa de que yo sería el único que besaría la constelación de pecas de tu pecho.
  • El mordisco que dejé en tu hombro y tuviste que disimular con maquillaje porque tu vestido de novia tenía un escote de palabra de honor.
  • Las gotas de lluvia que se enredaron en tu pelo durante nuestra luna de miel en Londres.
  • Todas las horas que pasamos mirándonos, besándonos, hablando y tocándonos.
  • También las horas que pasé simplemente soñando o pensando en ti.
COSAS QUE PUEDES CONSERVAR TÚ

  • Los silencios
  • Aquellos besos tibios y emponzoñados, cuyo ingrediente principal era la rutina.
  • El sabor acre de los insultos y reproches.
  • La sensación de angustia al estirar la mano por la noche para descubrir que tu lado de la cama estaba vacío.
  • Las náuseas que trepaban por mi garganta cada vez que notaba un olor extraño en tu ropa.
  • El cosquilleo de mi sangre pudriéndose cada vez que te encerrabas en el baño a hablar por teléfono con él.
  • Las lágrimas que me tragué cuando descubrí aquel arañazo ajeno en tu ingle.
  • Jorge y Cecilia... los nombres que nos gustaban para los hijos que nunca llegamos a tener.
Con respecto al resto de objetos que hemos adquirido y compartido durante nuestro matrimonio (el auto, la casa, etc.), sólo comunicarte que puedes quedártelos todos. Al fin y al cabo sólo son eso: objetos.
Por último , recordarte el número de mi abogado para que el tuyo se pueda contactar con él y ambos se ocupen de presentar el escrito de divorcio para ratificar nuestro convenio.

Afectuosamente,
Roberto

Maru (desconozco el autor)

6 comentarios:

  1. buaaaaaaaaaaaaaaaaaa
    está demasiado buena....¿la hiciste tu primis??, está genial genial, me encantó
    un beso y cuidate esa gripe marucina
    te kero

    ResponderEliminar
  2. Que linda carta Maru..... habrá de verdad algún hombre que reaccione así ante una separación o divorcio?
    Viste te visite y muy buneo tu blog.
    Un beso

    ResponderEliminar
  3. Todas las cosas lindas se van?, no siempre, pero en este caso si, tanto detalle hermoso tirado por la borda, por un odioso engaño.
    Látima que pase tan a menudo que en la pareja haya uno que no se comprometa al máximo con el amor que se siente al comienzo.
    Es una carta preciosa.
    Besitos niña hermosa.

    ResponderEliminar
  4. Hermosa carta! me gusto mucho.. aunq no me explico como cristina no la supo hacer.. Jajajaja.. xD


    Un abracito.. :P

    ResponderEliminar

El alma se alimenta de palabras, y tus palabras son muy importantes para mí. Déjame algunas y seré muy feliz.