martes, 19 de febrero de 2013

Silenciosa visita

 


Entré en silencio, calladita, te contemplé mucho rato; eres tal como te imaginaba.
Me acerqué más y te acaricié la cara, grabando tus facciones en mi cabeza. Luego, enredé mis dedos en tu pelo, lo acaricié, es suave y huele rico.

Después besé tus ojos brujos, muchas veces, suavemente. Besé toda tu cara una y otra vez, dejando para el final tus labios de bombón de frutilla. Los besé suavemente, con mi lengua los entreabrí, te moviste, tuve miedo; esperé y los besé de nuevo, suave, lento, son exquisitos.

Tomé tu mano y la miré y me la pasé por la cara, fue como recibir una caricia tuya.
Quería destaparte, raptarte, pero estabas con pijamas y no quería despertar a nadie, así que te tapé, te besé; dejé olvidada una lágrima en tu cara y me fui.
 
Maru

6 comentarios:

  1. ¡¡¡¡Maruuuuuu,,,,,,, estás toda una Gabriela...!!!! muy bien. me alegra que tengas animo para "cerebrearte" como dices y que el resultado sea tan bonito. el Robin salio súper bombon en la foto. me encantaron las fotos del museo. cuidate. bss.
    Lula Ö)

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  2. ¡Me quedé sin palabras! Me encantó y me entró hasta la médula!

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  3. Tierno y sensual. Lindo relato!

    un abraxo!

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El alma se alimenta de palabras, y tus palabras son muy importantes para mí. Déjame algunas y seré muy feliz.