jueves, 31 de julio de 2014

Ebay

Ebay es una mala influencia, empiezas a ver y te quieres comprar TODO.  Yo compré muchas cositas baratas, y con envío gratis, miniaturas para decorar dedales, veré qué tal me quedan.  Les muestro algunas cositas.
También algunas cositas para bordados y para hacer otras cositas.

Tela autoadhesiva





























Este fue un regalo que me hice para tomar mi té.  Lo encontré tan hermoso que no pude resistirme.








Para tarjetas u otra cosa en punto cruz


Y moñitos para Pelusa... cuando le crezca más su pelo.


Espero que le hayan gustado mis compritas, todavía falta que me lleguen otras cositas.  También me comprè unos relojes, pendientes y anillos, jajaja... tentada que es una.
Cariños
Maru

viernes, 25 de julio de 2014

La guerra

No pretendo dar una cátedra sobre la guerra, me faltan conocimientos, pero me sobran emociones.
Me cuesta creer que seres humanos se hagan tanta atrocidad entre ellos.  Y hablo de cualquier guerra, de cualquier conflicto, interno, internacional, guerra civil, cualquier clase de maltrato, a seres humanos o a animales.
Pero ahora que estamos viendo 24 horas en la TV la guerra en Oriente Medio, todos buscando un culpable y me pongo a pensar ¿Se necesita realmente un culpable?  ¿Tiene que haber obligadamente un "malo" y un "bueno", al atacarse? ¿No son los dos iguales?.
Entiendo que para los que están ahí la guerra es por defender "algo", entiendo que la religión también influye mucho, sobre todo cuando son tan extremistas en sus creencias, lo cual no juzgo, cada cual con sus ideas.
Pero ¿Es necesario matarse, destrozarse?  ¿Matar niños inocentes? ¿Disparar misiles sin ton ni son sin importar dónde caigan y a quién maten?
Creo que nos faltó ponernos más en la fila de la empatía cuando Dios repartió las virtudes.  ¿Acaso es tan difícil pensar en el sufrimiento del otro, de los otros, de seres que son exactamente como yo, salvo por las ideologías que alguien les metió en la cabeza?
Como digo no soy cientista política, sé algo de historia, pero escribo desde  un plano totalmente humano.  
Y desde ese plano humano, sólo digo:  
¡PAREN DE MATARSE YA!






A ver si en mi próximo post, las cosas han cambiado para bien.
Cariños,
Maru

domingo, 20 de julio de 2014

Su primer baño

Ayer fue el primer baño de Pelusa después de sus vacunas.  Como es puro pelo, queda como ratón cuando está en el agua, jajaja... lástima que la foto en la bañera no salió.  Pero así quedó.





Y así quedó cuando ya estaba sequita.  Hermosa.

Me llegaron unos kits que compré en Ebay para hacer adornos de Navidad.  A ver si me aplico


Estos ya están hechos, son imanes para el refrigerador




Seguimos con este invierno helado y lluvioso que dura tanto, pero en fin, a esperar la primvera.
Espero que todos estén bien, gracias por sus visitas, mis nuevos seguidores y a los que me dejan mensajitos.
Cariños
Maru



lunes, 14 de julio de 2014

Semana de locos

La semana pasada fue una de locos.  Mi hija Melissa resolvió dejar a su novio y volver a Santiago.  Y por supuesto acudió a mí para que le ayudara con la mudanza para llevarse sus cosas, sólo sus cosas, las cosas comunes las dejó.
Pero fue todo un desafío, no encontré flete en ninguna parte pues eran pocas cosas y me hacían pagar carga completa.  Total, un parto.  Y claro, tomando en cuenta el estado anímico de mi hija.  Total, semana negra.
Al final resolvimos irla a buscar nosotros, llevarla a Santiago y volver.  Salimos el sábado a las 4 de la mañana y volvimos anoche a última hora.  Más de 2.000 kilómetros en dos días, una locura.
Lo bueno es que ya pasó, espero que mi hija retome su vida, reciba pronto su título y encuentre trabajo, lo cual le ayudaría mucho a superar esta situación.
Con esto me doy cuenta de que los hijos son nuestros bebés no importa la edad que tenga (tiene 28), uno dice, "ya está grande, ella decide, que se las arregle sola", pero no, una siempre va a estar ahí cuando nos necesiten.
Llegamos muy cansados, dormimos mucho.
Fue el primer viaje de Pelusa, la pobre no entendía nada, no dijo ni pío en todo el camino, pero llegamos a casa y volvió a ser ella otra vez.  Yo ya pensaba llevarla a un psicólogo de perros para que le explicara, jajajaja.
Lo bueno es que vimos a mis papás y a mi hermana y cuñado.  Pasamos la noche con ellos el sábado y el domingo partimos tempranito de vuelta.
Esperemos que todo vaya bien para mi niña ahora.
Cariños
Maru

jueves, 10 de julio de 2014

Fotos

No mucho que contar, una temporada floja, típica de invierno.  
No he bordado, no he hecho nada más que leer y ver el mundial, cosa rara en mí, pero ya se acaba y volveremos a la realidad.
No sé quién ganará, pero creo que los dos equipos están preparados para llevarse la copa.  El domingo sabremos.
Les dejo unas fotos rezagadas del verano.
Cariños
Maru



Y por supuesto nuestra hermosa Pelusa estirada a su pinta.

viernes, 4 de julio de 2014

Cuando se escapa el monstruo de nuestra sombra


Este escrito no es mío, pero lo encontré tan interesante que quise compartirlo con ustedes.  Ojalá les haga pensar un poco.

Muchos adultos arrastramos carencias de nuestra infancia. A algunos nos gritaron, a otros, nos pegaron, nos castigaron, nos ningunearon. Unos cuantos creímos las dolorosas palabras que nos dedicaban y crecimos sin amarnos, sin respetarnos, sin valorarnos. Muchos no fuimos escuchados, comprendidos, acompañados desde el respeto y la empatía que los niños necesitan.
Para sobrevivir a estas carencias, de niños, incluso de bebés, elaboramos estrategias que nos ayudaron a sobrellevar el día a día, a superar los momentos de crisis de la forma menos dolorosa posible, a cerrar los ojos ante el desamor que estábamos sufriendo. Estrategias, las más, dañinas para nosotros, que nos sirvieron en aquellos momentos para sobrevivir, pero que se han ido repitiendo a lo largo de nuestra vida, incluso, en nuestra edad adulta, y hoy en día, suponen un freno en nuestras vidas.
Algunos, ante los gritos, callamos, otros, ante los golpes, nos replegamos, ante los insultos, asentimos: seguro que éramos como los adultos nos describían. La mayoría, ante tanto dolor, tanta injusticia y soledad, creamos un espacio en nuestro interior donde ocultar (también a nosotros mismos) nuestro enfado, nuestra vergüenza, nuestros peores recuerdos, nuestras emociones más lacerantes y dañinas.
Este espacio es el que denominamos nuestra sombra.
¿Cómo admitir que papá me castigaba y era cruel conmigo? Escondiéndolo en ese armario de terrorífica realidad llamado sombra.
¿Cómo pensar con siete años que mi mamá me deja solo para irse con sus amigas? Abriendo un cajón del armario, escondiendo la verdad y elaborando una excusa que nos susurraba al oído (y aún hoy lo hace) que mamá lo hacía porque me lo merecía, porque era malo y no podía más conmigo.
¿Cómo disculpar los malos tratos recibidos? Justificándolos, nos pegaban por nuestro bien. Los cachetes han servido para hacer de mí la persona que soy. No me ha ido tan mal me digo a mi mism@.
Crecemos, maduramos, arrastramos nuestras carencias, escondemos el dolor y la pena en nuestra oculta y silencios sombra, tenemos hijos y un día, la tensión, el cansancio, el enfado, la incomprensión, hacen que desde lo más recóndito de nuestro ser se escape un monstruo cruel y desbocado. La sombra toma vida propia, se apodera de la persona que pensamos que somos y nos muestra una verdad negada que nos avergüenza y nos choca. El monstruo nos posee: gritamos, insultamos, humillamos, descargamos nuestra ira, nos convertimos en una persona que no reconocemos y sin embargo, somos nosotros.
¿Qué podemos hacer? Percatarnos de que está ahí, de que existe, de que tenemos una sombra al acecho. Si la reconocemos, si nos concienciamos, si nos enfrentamos a ella, la asumimos y la aceptamos, podemos buscar herramientas para evitar que ese monstruo salga desbocado y se cuelgue no sólo de nuestra mochila, sino también, de la de nuestros hijos.
No digo que sea algo fácil, ni rápido, pero se puede hacer.

Texto: Elena Mayorga

Maru

martes, 1 de julio de 2014

Un poco triste....

Y esta vez no es por el fútbol.  Es porque me frustra que algunos proyectos que emprendo no se concreten.  Por ejemplo, me está costando más de lo que pensé bordar.  Quienes saben de mi enfermedad me comprenderán.  La vista no me acompaña y mis manos tiemblan, y así no avanzo nada.  Así que me siento triste porque son tantas las cosas que quiero hacer,  mi mente corre, pero mi cuerpo repta.
En fin.  Les mostraré algunos trabajos que hacía antes, cuando bordaba como turbo y hacía otras cosas.  Ahora sólo puedo leer y también escribir un poco. En fin, es lo que me tocó.










Cariños
Maru