martes, 2 de abril de 2013

Semana Santa...


No, no se preocupen, no voy a hablar de religión, porque no comulgo con ninguna iglesia, ni ningún dogma.
Les quiero contar del paseo que hicimos sábado y domingo a Frutillar, Puerto Varas y el regreso por toda la orilla del Lago Llanquihue y de ahí a Osorno y Valdivia.
Nos tocaron unos lindos días, soleados aunque con viento helado.
En Puerto Varas nos encontramos con un sobrino de Robin, quien amablemente nos ofreció su casa para dormir esa noche.  Por supuesto, el asadito fue infaltable.  Y yo tuve una buena conversación con su esposa, que sabe muchas cosas sobre cosas que atacan al cuerpo, belleza y de todo.
Fue un agrado estar con ellos y con su hijo.
Y por supuesto, no podían faltar las fotos, aquí les dejo las pruebas de que Chile tiene lugares maravillosos, dignos de visitar.  Una maravilla que no todos tienen la oportunidad de disfrutar.


Vista del Teatro del Lago y el Lago Llanquihue, en Frutillar
Robin con el teatro detrás

En Frutillar se hacen las famosas Semanas Musicales de Frutillar, aquí una vitrina sobre el tema


Unos chicos violinistas que tocaban maravilloso.

Fuera del teatro

Robin en terraza del teatro

Adornos en la Costanera de Frutillar

La gran pianista Maru, dando un concierto a orillas del Lago

Una placa recordatoria del fundador de Frutillar
Otra nota musical


Mi indomable pelo, por supuesto



Después de eso, nos fuimos a Puerto Varas, desde donde se ve el majestuoso Volcán Osorno



Lava del Volcán Osorno, todas las paredes de los cerros son de lava

Yo siempre buscando tesoros para mis artesanías

Unas lindas piñas para Navidad

Los tortolitos

El Volcán Osorno en todo su esplendor

Cosas que bota el lago


Esa fue nuestra aventura de fin de semana.  Precioso.  Repetible.  Espero les haya gustado y me lo hagan saber en comentarios. 
Saludos
Maru










martes, 26 de marzo de 2013

Los entresijos de mi viaje a Santiago

Bueno, como ya saben, llegué a Valdivia de vuelta.  Ahora me resfrié.  Pero la visita no estuvo exenta de anédotas como haber perdido el bus de ida.  Traté de comprarlo por Internet y elegí irme a las 21:30, y cuando ya tenía todo listo, me sale que la página está mala.  Llamé por teléfono y me dijeron que sí, que la página estaba mala y no sabían cuándo la iban a arreglar.
Total que tuvimos que ir al terminal a comprarlo y nos dieron a las 21:00; pero yo ya me había quedado con las 21:30 y estábamos esperando cuando nos dimos cuenta de que no había nadie a nuestro alrededor esperando, y además, ese bus es muy puntual y no llegaba, y ahí nos dimos cuenta de que el bus ya se había ido.  Fuimos a la agencia y nada, no cambian, no devuelven dinero, nada de nada, ellos nunca pierden y yo perdí como en la guerra.  Total tuvimos que comprar pasaje en Tur Bus, que lo detesto, además, mala atención, mala infraestructura, pésimo, para nunca más, además, yo lo tengo descartado por las estadísticas de accidentes que tiene.  Pero como necesitaba viajar ese día, no me quedó otra.  Gracias a Dios, llegué bien molida pero llegué viva.
Mi madre enfermita, delgada la encontré y muy adolorida, era hacerle muchos masajes al día para aliviarle el dolor de su pierna, cocinar, ir a comprar, en fin, ayudar en lo que más pude.  
También me encontré con algunos regalitos de cumpleaños:

De mi hermana y familia:
De mis papás: una calientita mañanita para los fríos sureños.  Dormiré calientita.

También mi hermano que andaba de vacaciones por el norte me trajo un detallito lindo
Por supuesto no faltaron las visitas de mi familia, mi hija Susi, nietos
Una rica once en familia
Mi hija Susi con su concierto en flauta
Un rico almuerzo

Y por supuesto, el asalto a las cosas de mi mamá, unos botones de madera antiguos, tijeras

Botellas para hacer mis artes Vintage
Mi hermana también me llevó algunos cachureos
Y muchos otros botones antiguos
Argollas
También me traje fotos antiguas de la familia para escanearlas, hasta yo estoy por ahí toda una bebé
Y el álbum de fotos de la boda de mis papás, y la foto oficial de la boda que yo enmarqué e intervine

Después les mostraré más tesoros para hacer mis "obras de arte"
Que tengan una buena Semana Santa.
Hasta pronto.
Maru












jueves, 21 de marzo de 2013

Y me voy a Valdivia...



Después de estar una semana y un día en Santiago donde mis padres, vuelvo a mi querida Valdivia, con s río y tantas cosas bellas y  con mi querido Robin.
Espero haber sido de ayuda para mi mamá enferma.  Sé que queda triste porque me voy, pero no me puedo partir en dos, tengo a mi nueva familia (Robin) en Valdivia, tengo mi casa y mi vida allá.
Echaré de menos a mi madre, a mis hijas y al resto de mi familia, pero sé que no es una despedida para siempre; siempre volveré para verlos.
Pero llegó la hora de partir y ya en dos horas más me empiezo a mover para irme al terminal.
Adiós Santiago, me voy, pero volveré (si Dios quiere)
Maru

martes, 12 de marzo de 2013

A Santiago los boletos...


Esta noche me voy a Santiago. Lamentablemente no es una visita de placer; voy a cuidar y a ayudar a mi mamá que está bastante enfermita.  Eso también le aliviará un poco el trabajo a mi hermana, ya que ella trabaja (menos mal es enfermera) y se lleva todo el peso.
Así que parto.  No sé cuánto tiempo será necesario que esté allá, sólo espero que mi mamita mejore.
De todas maneras este bicho se va conmigo, así que ya les iré contando cómo van las cosas.
Un beso.
Maru

domingo, 10 de marzo de 2013

Cena cumpleaños

Bueno, no hay cumpleaños sin celebración, así que anoche Robin preparó unos ricos crudos y cenamos con mis primas Ximena y Marisol.
Por supuesto, no podìa faltar la rica torta, buena conversa, historias y muchas risas.
Y yo payaseando, como siempre, jaja.
Todo lindo.
Gracias mis queridos.




Y los regalitos de mis primas:

Maru



jueves, 7 de marzo de 2013

Jaibas...

Cuando yo era niña y venía de vacaciones a Valdivia, íbamos a una playa que se llama Los Molinos y era típico que vendían jaibas.  Uno esperaba que llegaran los botes que las traían  recién sacadas del mar. Y habían unos tablones como mesa, largos me acuerdo y unas bancas para sentarse, todo muy rústico.  Y había alguien con unas ollas bien grandes con agua hirviendo y las iban cociendo (pobrecitas) y uno las compraba, se instalaba en el tablón y le pasaban una gran piedra.  Y uno se podía comer todas las que pudiera comer y comprar.
Eso ya desapareció hace mucho, pero el domingo Robin me llevò a esa playa para que respirara aire marino para mis pulmones un tanto enfermitos, y encontramos un puesto donde ¡vendían jaibas vivas!, ya no tablones ni cocidas ni piedras, uno se las lleva a su casa, las cuece y se las come.  Y bueno, la tentación fue grande y compramos cuatro.
Y las cocimos y parados en la cocina en una tabla, igual de rústico que antes, con un martillo (no tenemos esas pinzas especiales), nos dimos un atracón de jaibas.  Mmmm, què recuerdos y què ricura.  Habíamos comido, pero envasadas, la pura carne, rica igual, con mayonesa, ñam ñam.  Pero tuvo su encanto especial comerlas así, a la antigua.
Ahora, a los mejillones gigantes, se suman las jaibas.  Qué ricooooo.
¿Les gustan?
Maru
A martillazo limpio, jaja



miércoles, 6 de marzo de 2013

Invitación...


Hola, estoy de vuelta después de enfermedades respiratorias varias.  Pero respiro, que es lo importante.
Sólo entro para contarles que he creado otro blog, el que sólo se tratará de mis escritos.  Ya saben que me gusta escribir y que el libro que iba a empezar hace como tres años no llegó al título (estaban todos ocupados).
Así es que están todos cordialmente invitados a conocer mis letras en:

            http://atrapadaenmisletras.blogspot.com

¡LOS ESPERO Y DEJEN COMENTARIOS O MORIRÉ DE HAMBRE!
Maru

jueves, 28 de febrero de 2013

¿Qué se hace con los recuerdos?



Me hago esta pregunta porque muy pocos tienen un sólo amor en toda su vida.  Y cada amor, cada relación, va dejando sus huellas y recuerdos.  
Mi pregunta ha sido siempre: si una relación se termina y se empieza otra, ¿qué se hace con los recuerdos físicos del antiguo amor?  ¿Hay que deshacerse de ellos? Yo tengo cartas, correos y fotos, de amores o que casi fueron amores, o que lo fueron pero no resultaron y recuerdo que cuando me casé, destruí todo lo que tenía de pololos que tuve en mi adolescencia (no muchos, nunca fui muy polola, más me gustaba tener amigos), pero lo hice por un motivo especial que no narraré aquí, pero después me se terminó mi vida de casada y tuve otro amor por muchos años y también acumulé cartas, tarjetas, etc.  También esos recuerdos fueron destruidos.  Tengo algunas fotos porque salen mis hijas y me da no sé qué destruirlas, pero el resto se fue con los recuerdos.
  
Ahora me casé hace casi tres meses y tengo un diario de vida donde desahogué mi corazón durante años.  Enamorada o no, pero escribía.  También tengo correos en el computador  de un admirador que quiso ser parte de mi vida pero yo no lo quise, fotos de otro "posible" que tampoco fue. Y más correos de uno que podría haber sido, pero al final tampoco fue.  Está claro que tenía que llegar Robin a mi vida para quedarse.
¿Qué debo hacer con esos recuerdos? ¿borrarlos? ¿destruir mis escritos sobre mis sentimientos antes de reencontrarme con Robin?  
Ya sé que hay que cerrar círculos, si ya fue, chao, si nunca fue, chao también.  
Pero a veces no es tan fácil.  Yo casi no tengo nada, pero conozco gente, sobre todo mujeres, que guardan todo, desde su primer amor, es increíble la cantidad de cosas que llegan a tener. 
¿Y qué pasa con su actual pareja?  ¿es una falta de respeto hacia ella?  ¿hay que mantenerlos en secreto? 
Mi opción es destruir, pero no dejo de pensar si es justo.  
Tal vez lo sea, tal vez no.  A veces pienso que cuando sea viejita tal vez tendría ganas de rememorar esos tiempos y a esas personas, pero, ¿realmente tendría ganas? la verdad lo dudo.  Tal vez es el último amor, y no el  primero el que se deba recordar para siempre.
¿Qué opinan ustedes?

Maru

lunes, 25 de febrero de 2013

Feliz

Siempre he dicho que la felicidad está compuesta de momentos, puede ser un segundo o un día completo.
Yo acabo de recuperar mi contador de visitas; me había dado mucha pena perderlo porque de más de 130.000 que tenía empezó a contar desde 0 cuando cambié la plantilla.  Así que ahora sí los tengo todos de nuevo y eso me hace feliz.  Qué simple, qué básico, pero qué bonito.

He estado resfriada y en una franca etapa manía.  Creo que es por los medicamentos que me quitaron y por las dosis que me bajaron.  Me ha costado sobrellevarlo, siento que retrocedí un montón.  Pero no importa, si retrocedo, tomo impulso, y para adelante de nuevo.

Pero también tiene su lado bueno, y es que me da por hacer cosas y eso es bueno, antes dormía todo el día.  Así que aquí estoy, batallando con un proyecto que se me está haciendo difícil, pero lo conseguiré, claro que sí.

¿Se acuerdan del hermoso cobertor que me hicieron mis queridas arañitas?  Bueno, hace un tiempito me llegó la funda del cojín que hizo Licia manitos de oro con la telita que llegó rezagada, de Deby, desde Israel.  Gracias Deby, gracias a ti, tengo un lindo cojín, además del cobertor.  
En la foto no sale el cobertor porque por estos lares ya está haciendo frío y tuve que poner el plumón de invierno ya, las vaquitas ya tenían frío y yo también.
Saludos a todos.



Maru

martes, 19 de febrero de 2013

Silenciosa visita

 


Entré en silencio, calladita, te contemplé mucho rato; eres tal como te imaginaba.
Me acerqué más y te acaricié la cara, grabando tus facciones en mi cabeza. Luego, enredé mis dedos en tu pelo, lo acaricié, es suave y huele rico.

Después besé tus ojos brujos, muchas veces, suavemente. Besé toda tu cara una y otra vez, dejando para el final tus labios de bombón de frutilla. Los besé suavemente, con mi lengua los entreabrí, te moviste, tuve miedo; esperé y los besé de nuevo, suave, lento, son exquisitos.

Tomé tu mano y la miré y me la pasé por la cara, fue como recibir una caricia tuya.
Quería destaparte, raptarte, pero estabas con pijamas y no quería despertar a nadie, así que te tapé, te besé; dejé olvidada una lágrima en tu cara y me fui.
 
Maru