domingo, 24 de julio de 2022

Oscuridad

 


Una ciudad no se hace en un día.  Pero sí se puede destruir en un día.  Basta un incendio, una lluvia persistente y torrencial junto con una salida de río. Tal vez un apagón.  Millones de personas sin luz, sin Internet, sin comunicación, sin teléfonos ni celulares.  Sin televisión.  Tal vez eso sería lo que destruiría la ciudad.  

El hombre, desprovisto de sus más grandes adicciones, se convertiría en un ser maligno, saldría en las sombras a mitigar su ira.  Destruiría todo a su paso, robaría, saquearía, violaría, cobraría venganza por los agravios que hubo sufrido, verdaderos o imaginarios.

Las familias tendrían que hablarse, y saldrían a la superficie la ira, la rabia, la incomprensión, los celos, los temores y los más oscuros pensamientos, y, así, también el pilar de la vida se destruiría.

¿Y qué vendría después?  No lo sé y no lo quiero saber.


6 comentarios:

  1. También puede ser que aprendiéramos a relacionarnos en paz. Un beso

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  2. Todo lo que dices puede pasar y aun así tropesariamos en la misma piedra.Un abrazo

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  3. Espero que no ocurra aunque al paso que vamos...

    Besos.

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  4. Muchas gracias por tu huella en mi blog de scrap, ojalá retomes el hobbie 😊

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  5. Triste futuro, no quiero pensar que lleguemos a eso.
    Besitos fuertes

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  6. Tu apocalíptica reflexión bien podía servir para una película de cine.
    Un abrazo, amiga Eugenia.

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El alma se alimenta de palabras, y tus palabras son muy importantes para mí. Déjame algunas y seré muy feliz.