sábado, 24 de enero de 2026

2025, no vuelvas

Como siempre, el 2025 trajo cosas buenas y malas.  Felices y tristes.

Frente a los más tristes, los felices se desdibujan un poco, sin embargo, sé que hubos.

Pero tuve dos pérdidas importantes: mi hermano y mi suegra.

Ya sé que las suegras son objetos de amor/odio, pero en mi caso no fue así:  la conocía de toda la vida pues nuestras familias han sido amigas desde hace muchísimos años, por lo tanto, para mí era parte de mi familia, más que la madre de mi esposo.

Espero no perder a nadie querido este 2026, aunque mis padres son muy longevos y nunca se sabe.

No hay certezas de lo que nos espera, sólo espero que sea leve.

Saludos