jueves, 26 de julio de 2007

Emociones.... emociónate.... emociona.....


Somos seres emocionales. Y después de una exhaustiva investigación al respecto, he llegado a las siguientes conclusiones:

No late de la misma manera un corazón deprimido que uno gozoso, y por lo tanto, no envía al cerebro la misma cantidad de sangre. Lo que no tengo muy claro es si un corazón risueño mantiene a nuestro cerebro en mejor estado que un corazón disgustado. De ahí de la importancia del conocimiento de las emociones.
¿Y qué es una emoción?: Un impulso que nos invita a actuar.
Además el cerebro “pensante” surgió del “emocional”, pues nos revela que el cerebro emocional existió mucho tiempo antes que el racional. Sin embargo ¿qué fue primero, la gallina o el huevo?, ¿el pensamiento o la emoción? Buena pregunta.
Si las emociones tuvieran cuerpo y las pudiéramos cortar con la ayuda de un bisturí, descubriríamos que debajo de ellas hay tres capas perfectamente definidas: la base, formada por la esperanza; encima está lo que todo ser humano quiere. Estos “quiero” no son otra cosa que sus deseos, sus necesidades, sus metas en la vida. Y finalmente, están las capacidades y las habilidades que tenemos para lograr lo que queremos.
En el fondo, siempre vamos a tener dos opciones: acercarnos o alejarnos. Sentirnos bien o sentirnos mal. Vivir o morir. Y ése es el gran dilema.
Sin embargo, muchas veces en vez de alejarnos de aquello que nos daña, nos acercamos. ¿Qué es lo que nos hace actuar de esa manera? Una idea que nos inculcan desde los tres años: que no somos suficientemente buenos, la creencia de que no nos merecemos otra cosa que el mal; en otras palabras, tener una baja autoestima.
Y ¿cuánta descarga emocional se producirá en nuestro ser al pronunciar la palabra paz o amor? ¿Cuántas emociones diversas puede provocarnos una palabra de amor susurrada al oído? ¿Cuánta amargura puede dejarnos una frase hiriente?.
Ésta es la razón por la que algunos directores de grandes empresas están contratando a especialistas que hagan reír a sus empleados. Claro que no lo hacen por buenas gentes, sino por mezquinos. Saben que de esta manera sus trabajadores van a rendir más en su trabajo y producirán mayores ganancias económicas. Yo dudo mucho que logren buenos resultados porque para que una persona se ría tiene que existir un elemento básico: la confianza. Uno sólo ríe con miembros de su grupo, no con un jefe que lo explota.

Como bien dijo Eco: el poder no se ríe, o sólo lo hace con una mueca falsa, porque la risa es la expresión más auténtica de libertad.

Maru emocionada (gracias Laura Esquivel)

1 comentario:

  1. Definitivamente un corazón alegre hace que de nuestro cuerpo fluyan sustancias que funcionan como generadores de la sensación de bienestar, no te ha pasado que cuando una persona refleja que es feliz, la gente alrededor se le acerca como queriendose contagiar de esa alegria? Creo que el reir es muy importante, incluso en los momentos dificiles nuestra dosis de risa nos hará sentirnos mejor anímica y físicamente.

    Un Beso

    Nancy

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El alma se alimenta de palabras, y tus palabras son muy importantes para mí. Déjame algunas y seré muy feliz.