miércoles, 5 de mayo de 2010

Penélope....


Yo no soy Penélope, la que espera.
No uso bolso de piel marrón
ni zapatos de tacón.
Y mis vestidos los uso cualquier día,
no sólo los domingo.
Ni loca me siento en un banco en el andén,
menos con un abanico.
¿El caminante se fue?
Ya vendrá otro, nada de quedarse pegada esperando que vuelva.
En abril hace frío,
así que a los cinco minutos de subirse al tren, me voy.
Si un día vuelve y no lo reconozco,

mala suerte, me busco otro,

pero no me pienso marchitar ni por él ni por nadie.
Lo siento, te puedes ir,

ya no eres el mismo,

ya no te espero
.
Maru

2 comentarios:

  1. Rico lo autoreferente y viceversa. cariños.

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  2. Maru que dulce tu pluma! También nací en valdivia!; pero me alejaron el calle calle como a los 4. Vives allá aún? Estraño tanto esa subía´ al jardín infantil "la gotita de leche" con lluvia así tan lentafuriosa. Después aprendí a limpiarme el culo y todo cambió.

    Un abrazo!

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El alma se alimenta de palabras, y tus palabras son muy importantes para mí. Déjame algunas y seré muy feliz.