Como he estado pensando y queriendo irme a las nubes, soñé que me encontraba en un bosque encantado, pero yo era la única "humana".
Había una fiesta de todos los seres que existen pero no vemos: hadas, magos, gnomos, duendes, ángeles, brujas buenas, princesas de cuento con bellos vestidos, príncipes azules que no se convierten en sapos, etc.
Al ver lo felices que estaban, me puse triste y me senté en la raíz de un árbol a observarlos. La luna tenía una gran sonrisa e iluminaba el bosque con su luz alba.
Parecía que hasta las ramas más altas bailaban a un compás imaginario.
Y me dormí. Había demasiado sosiego, demasiada paz.
Soñé de nuevo con seres encantados y me lamenté por no ser uno de ellos.
No sé cuánto tiempo pasó, pero cuando me desperté... ¡¡¡tenía unas hermosas alas y todos me llamaban Hada Maru!!!
Sonaba tan lindo que pensé que seguía soñando, pero no, ¡era verdad! podía volar, podía ver cosas que los simples mortales no pueden ver, comprendía muchas más cosas y me sentía muy veliz.
Voy a volver a dormirme, no quiero despertar y descubrir que soy una simple e imperfecta mortal.
(La foto la hizo una amiga antes de la IA)

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