viernes, 16 de febrero de 2007

Varios


Ayer no pude entrar al blog. Algún duende puso trampas y no pude entrar en todo el día.

Hoy llueve de arriba para abajo, con agua 100% mojada en Santiago. Cosa rara, estamos en pleno verano y éste no es un país tropical.
En el sur está nevando; definitivamente tenemos loco a nuestro pobre planeta y ya no sabe en qué estación está, dónde tiene que mandar sol y dónde lluvia, etc. Somos culpables todos, reconozcámoslo.

Cuando llegué a mi casa ayer, vi que habían carabineros (policías) en la casa vecina a la mía. Me extrañó y me asustó un poco (mi hija solita en casa), y me contó que el vecino había golpeado a su esposa delante de los niños (cinco niños, el mayor de no más de 10 años), y un chico que escuchó los gritos y llantos llamó a Carabineros. Y me dejó mal. Ellos arrendaron la casa a principios de año, y yo siempre escuchaba gritos y peleas, es habitual en esa casa. Pero no logro entender qué engendro maldito es aquel hombre que violenta a su mujer, elegida voluntariamente por él, madre de sus cinco hijos, entre ellos una bebé de no más de 8 meses. Y peor aún, la golpea, la insulta delante de los niños. ¿Qué ejemplo le está dando a sus hijos? ¿No dicen que uno tiende a repetir los patrones que tiene en su niñez? O sea, ¿estamos hablando de tres futuros maridos golpeadores y de dos futuras esposas golpeadas? No me cabe en la cabeza, de verdad que no.

Pido disculpas por mi tristeza y mi impotencia.


Maru

2 comentarios:

  1. ¡Gulp! Dices bien, un monstruo, pero habría que ponerse a pensar si esa brutalidad no es alimentada por la debilidad, ignorancia, terror (no sé como llamarle) de la mujer. Porqué permitir esas agresiones? Esa mujer no se quiere, ni quiere a sus hijos y, desgraciadamente, este tipo acabará por matarla, si no es que alguno de sus hijos (el mayor) haga algo contra él, para ayudar a su madre.
    La mujer ahora está muy protegida y quien vive una situación así es porque lo permite.
    Adriana

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  2. Me parece injusto culpar a la mujer que sufre malos tratos. A nadie le pegan por gusto (bueno, si, pero eso es otra cosa...).
    Una mujer que padece eso, pasa por un infierno, y salvo que alguien la ayude (quien sabe, quizá el chico que llamó a la policia el otro dia...) por ella misma no será capaz de salir del pozo, no porque esté a gusto en ese infierno, sino porque está bloqueada. No puede escapar con sus cinco hijos ¿donde ir, de qué vivir...? Encima, corre el riesgo de que el padre la denuncie por abandono de hogar, por secuestro de menores...

    El culpable es el que levanta el brazo, no la que recibe el palo.

    Con la de desgracias que hay todos los dias en el mundo, enfermedades malditas, accidentes... y a esos cerdos nunca les toca...

    Elena-Zaragoza

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El alma se alimenta de palabras, y tus palabras son muy importantes para mí. Déjame algunas y seré muy feliz.